Arsenio Zárate, titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), informó que 3.000 familias resultaron damnificadas tras la crecida de los ríos en distintos puntos del país y advirtió que el escenario podría empeorar con el avance del fenómeno de El Niño.

Alrededor de 3.000 familias ya quedaron damnificadas por inundaciones que afectaron a varias zonas del país, según reveló Arsenio Zárate, titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) en comunicación con radio Monumental 1080 AM.
Las zonas más golpeadas corresponden a Ayolas, varios distritos de Misiones y localidades de Ñeembucú como Cerrito, Mayor Martínez e Itá Corá. También reportó afectaciones en Alto Paraná, San Pedro, Canindeyú, Caazapá y parte de Guairá.
Zárate señaló que aproximadamente 1.200 familias se encuentran actualmente en albergues, mientras que otras 2.500 recibieron refugio en viviendas de familiares o vecinos. El ministro destacó que la solidaridad ciudadana permitió reducir la presión sobre los centros de evacuación.
“Lo primero es sacarle (a las familias afectadas) de la zona crítica y esta tarea lo estamos realizando con el municipio, con la buena acción y fuerte apoyo de la Fuerza Armada y una vez que sea reubicado ya sea en los albergues, en los espacios que ceden los municipios y la buena acción, ya sea tinglados o construcción de viviendas temporales”, expresó.
Landy Torres, gobernador de Alto Paraná explicó a la misma emisora radial que se está coordinando la atención para los damnificados por las crecidas a través de una mesa interinstitucional.“Estamos trabajando para llevar una asistencia médica permanente”, señaló.
Según las autoridades la emergencia aún no alcanzó su punto más crítico, teniendo en cuenta el fenómeno de El Niño. “Yo creo que estamos empezando recién”, afirmó Zárate que calcula que los efectos se podrían extender incluso hasta el primer trimestre de 2027.
Por la experiencia de eventos anteriores, el funcionario sostuvo que los mayores impactos suelen registrarse varios meses después de la aparición del fenómeno. Citó como antecedente la crecida de 1983, cuando el río Paraguay alcanzó niveles históricos en Asunción.
Además, expresó preocupación por el comportamiento actual del río Paraguay. Aunque las precipitaciones más intensas todavía no se registraron en el Pantanal, señaló que las lluvias sobre la cuenca media ya provocaron un aumento significativo del caudal.