Psicólogo advierte que bajar la edad de imputabilidad no soluciona la raíz de la violencia

04/06/2025 15:18

El psicólogo educacional Richard Salerno enfatizó que bajar la edad para imputar a menores no aborda la raíz de la violencia, ya que las soluciones punitivas no resuelven los problemas de fondo.



“No va a alcanzar con que bajemos la edad para imputar a los menores, porque ahí no está la raíz de la violencia o del problema”, sostuvo, abogando por un enfoque integral que priorice la salud mental para enfrentar los desafíos sociales.

Salerno cuestionó la falta de atención a la salud mental y su relación con los recursos disponibles en la sociedad. “¿Por qué no hablamos de Salud Mental? ¿Por qué no asociamos la Salud Mental con todos los recursos necesarios que tenemos como sociedad para poder mejorar en los distintos ámbitos?”, expresó. 

Según el especialista, es fundamental preguntarse qué tipo de sociedad se está construyendo, una que, según él, genera un aumento de casos de violencia entre niños. “Un niño no nace asesino, por más que hay algunos estudios que plantean eso”, afirmó.

El psicólogo también señaló que las respuestas reactivas, producto del dolor, solo ofrecen una calma momentánea sin soluciones reales. “Lastimosamente, las respuestas reactivas producto del dolor no van a traer una solución, tal vez una calma momentánea, pero lo que nos tenemos que preguntar es qué sociedad estamos construyendo, que genera que cada día nos encontremos con más niños que matan”, reflexionó, destacando la necesidad de medidas preventivas para abordar las causas de la violencia.

Además, Salerno subrayó la importancia de la frustración en el desarrollo de niños y jóvenes, observando una baja tolerancia a esta emoción en las nuevas generaciones. “Las nuevas tecnologías en la comunicación humana van transformando los modos de relacionamiento. Lo que observamos en muchos niños y jóvenes es una muy baja tolerancia a la frustración”, comentó. 

 

Añadió que muchos padres también carecen de herramientas para gestionar las emociones de sus hijos, y concluyó diciendo que “la frustración es necesaria para un buen desarrollo neurológico y emocional”.