Los exmandatarios Mario Abdo Benítez y Hugo Velázquez reaparecieron en la escena política, un año después de haber entregado el poder, durante un encuentro con correligionarios de la disidencia en San Bernardino, donde reunieron a aproximadamente 200 personas.

En este evento, Abdo denunció una supuesta persecución orquestada por el actual gobierno y afirmó que «el hombre más poderoso del Paraguay me quiere ver preso, fundido y enterrado», aunque reafirmó su compromiso con el país y su intención de seguir luchando por los principios democráticos.
Durante su intervención, Abdo subrayó que no tiene miedo a las auditorías sobre su gestión y que está preparado para enfrentar cualquier tipo de persecución. «Cuanto más nos persigan, nos van a encontrar más fuertes», aseguró, mientras instaba a fiscales y jueces a actuar con honestidad y valentía. Además, hizo un llamado a la unidad dentro del Partido Colorado, afirmando que «queremos reagrupar nuestras tropas» y que «hay colorados decentes» que no deben depender de un líder para participar en las elecciones.
Abdo concluyó su discurso enfatizando que su prioridad no es recuperar a aquellos que se alejaron de Colorado Añetete, sino construir una plataforma electoral inclusiva para las próximas elecciones municipales.
Hugo Velázquez
El exvicepresidente Hugo Velázquez también estuvo presente en el encuentro, manifestando su apoyo a Abdo y asegurando que no se pasará a Honor Colorado. «Queremos que le vaya bien al Gobierno, porque si le va bien al Gobierno, le va bien al pueblo», declaró Velázquez, reafirmando su deseo de contribuir a la estabilidad del gobierno de Santiago Peña.
El exvicepresidente designado significativamente corrupto por Estados Unidos, dijo «lo que ocurrió fue una cuestión política de mis adversarios que la realidad», indicando que resolverá la sanción.