El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra que la inteligencia artificial avanzada puede llegar a constituir un riesgo existencial para la humanidad, y reclamó una gobernanza urgente «antes de que sea demasiado tarde».

En su discurso al inaugurar la 63.ª sesión ordinaria del Consejo, Türk afirmó que comparte las preocupaciones de expertos del sector. «Una IA que se escapa de su entorno de prueba o que chantajea a los desarrolladores para evitar ser desactivada es una IA demasiado poderosa», declaró.
El Alto Comisionado cuestionó la falta de acción concreta y advirtió que la demora beneficia principalmente a las grandes empresas tecnológicas, a sus propietarios y a quienes las facilitan.
Türk denunció que un puñado de personas concentra un poder casi ilimitado sobre estas tecnologías. «Aunque se invoque la libertad, en la práctica se trata de la libertad de explotar los datos de las personas», criticó.
Anunció que en los próximos días se dirigirá a las empresas del sector para instarlas a reducir los riesgos de forma inmediata. Reclamó que los países que albergan el desarrollo de la IA acuerden líneas rojas comunes, además de verificación independiente y evaluación de impactos sobre el empleo, los principios democráticos y el medio ambiente.
«La humanidad enfrenta amenazas a los derechos desconocidas e incluso sin precedentes», subrayó.