La directora de Control Gubernamental de la Contraloría General de la República, Gladys Fernández, dijo que la auditoría de cumplimiento y de desempeño realizada en el Instituto del Cáncer (Incan) evidenció serios problemas de planificación que derivaron en el vencimiento de medicamentos por cerca de G. 5.500 millones.

La auditoría de desempeño busca fortalecer el funcionamiento con recomendaciones y la de cumplimiento, verificar si se cumplieron las normativas en vigencia.
En el programa Así son las cosas, por la 970 AM y canal GEN – Nación Media, Fernández dijo que “se detectaron fallas en la gestión del Incan, que afectaban directamente la atención que reciben los pacientes. Ejemplo, la falta de planificación; el Incan no contaba con un registro de personas con cáncer. Sin saber cuántos pacientes hay, que tipo de cáncer tienen, es imposible planificar “.
Además, al cierre del 2024, el INCAN tenía medicamentos oncológicos vencidos por G. 5.497 millones. Asimismo, por valor de G. 3.471 millones recibieron medicamentos oncológicos con plazos de vencimiento inferiores a los establecidos en los planes básicos.
A esto se suma que, tras el fallecimiento de un paciente beneficiario de la compra de medicamentos de uso compasivo, el ministerio no suspendió la compra de un medicamento por G. 1 368 millones, dispuesto por orden judicial, lo que derivó en su vencimiento por falta de reasignación o canje.
La Contraloría también detectó una cantidad insuficiente de funcionarios de blanco para la demanda que tiene el hospital.