Una intervención de la Dirección General de Gestión de Insumos Estratégicos en Salud (DIGGIES) dejó al descubierto numerosas deficiencias que no fueron subsanadas entre 2020 y 2023. La empresa adjudicada es conocida por varios antecedentes de incumplimiento, pero acapara contratos en el Estado, principalmente con el Ministerio de Salud y el IPS.

La intervención, impulsada por la Dirección General de Gestión de Insumos Estratégicos en Salud (DIGGIES) en el Hospital Nacional de Itauguá, evidenció un rosario de irregularidades en el estado funcional del sistema de generación de oxígeno medicinal mediante plantas PSA (Pressure Swing Adsorption), instaladas en el establecimiento.
Resalta, por ejemplo, que “las cuatro plantas PSA instaladas en el centro asistencial no están inyectando oxígeno a la red hospitalaria, pese a que los equipos funcionan y alcanzan la pureza requerida. El problema central no radica en las plantas, sino en una incompatibilidad de presiones entre la salida de los equipos, que operan hasta 6 bar, y la red hospitalaria, que se mantiene a 10 bar”, menciona uno de los puntos observados.
En términos sencillos, esto significa que la capacidad de salida de oxígeno de las máquinas quedó por debajo de la exigencia de la red, lo que impide su utilización pese a estar operativas.
El documento sostiene que esta deficiencia existe desde 2020 y que, pese a haber sido detectada, no fue corregida durante años. Más adelante señala que en agosto de 2023 se recibió y pagó íntegramente un nuevo sistema PSA sin verificar que pudiera inyectar oxígeno a la red, lo que dejó equipos operativos pero inutilizados para su finalidad principal.
A esto se suma que el Hospital Nacional de Itauguá continuó dependiendo del oxígeno criogénico, de mayor costo, en lugar de corregir la falla estructural de la red. El informe advierte que esta situación pudo haber generado un perjuicio económico sostenido para el Estado durante más de cinco años. También señala que las máquinas funcionan, pero no están conectadas.
Incumplimiento
El informe indica que el Pliego de Bases y Condiciones (PBC) del llamado obligaba al proveedor de oxígeno a garantizar y, de ser necesario, reemplazar las cañerías de la red hospitalaria. Sin embargo, esa cláusula nunca habría sido activada por la administración del hospital, lo que constituye, según los documentos, un incumplimiento contractual y una omisión administrativa documentada.
La adjudicación a empresa inhabilitada
De acuerdo con el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), la empresa adjudicada para la “provisión de plantas generadoras de oxígenos para el MSPyBS” es Neighpart SA, representada por Claudio Escobar Brizuela. El contrato fue por más de G. 21.800 millones.
Esta empresa arrastra numerosos cuestionamientos, amonestaciones e incluso inhabilitaciones, como la que rige actualmente por parte de la DNCP hasta finales de agosto de este año.
La marca alemana que fabrica estos generadores, es importada a nivel local por Neighpart, firma que a su vez es una de las principales proveedoras del Instituto de Previsión Social (IPS) y del Ministerio de Salud.