Mientras las autoridades señalaron que sufría de problemas intrafamiliares el autor del tiroteo que terminó con la vida un compañero en un colegio de Santa Fe; testigos y su abogado hablan de bullying en la escuela. El hecho causó conmoción en Argentina.

Autoridades de la provincia de Santa Fe, Argentina, brindaron una conferencia de prensa tras el caso que conmocionó a la localidad de San Cristóbal este lunes, cuando un chico de 15 años llegó con un arma y provocó un tiroteo que terminó con la vida de un compañero de 13 años y otros dos resultaron heridos de perdigones.
En ese marco, el ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, aseguró que el joven, menor de edad e inimputable según el marco legal argentino, “tenía problemas familiares”.
“El tirador tenía problemas familiares. Sabemos que ha habido una situación del ámbito privado muy delicada, que atravesaba a su madre y a su familia, y es un dato sobre el cual estamos trabajando”, sostuvo en una conferencia de prensa en la que participaron autoridades de alto nivel de la provincia de Santa Fe.
Sin embargo, fue enfático en aclarar que no repercutía en el ámbito escolar. “Lo que tenemos constatado hasta ahora es que no se trataba de un conflicto intraescolar”, subrayó. “El agresor no registra antecedentes en el sistema educativo, no tuvimos intervención en toda su trayectoria escolar”, agregó.
Más allá de la versión institucional, el diario Clarín publicó que el autor del tiroteo sufría de bullying en la escuela, citando a testigos y al abogado del adolescente.
“Le hacían bullying y se lo contó a la madre. Se habló en la escuela pero nunca hicieron nada”, aseguró una madre de la Escuela Superior Nº 40 Mariano Moreno, de nombre Silvana, citada por Clarín. Dijo que “lamentablemente este chico ya tenía problemas familiares”.
El abogado del chico, Néstor Antonio Oroño, dijo que estaba bajo tratamiento sicológico. “Tuvo algunos atentados contra su vida como cortarse los brazos”, explicó.
Incluso Clarín publicó un video en el que se ve al joven, sentado en su lugar del aula, con la cabeza sobre la mesa en posición de descanso, cuando otro alumno patea su silla. El joven levanta la cabeza, pero no reacciona.
“Silvana conocía al agresor de 15 años. Sabía que le hacían bulliyng y que tenía problemas. Incluso, otra madre que prefiere mantener el anonimato describió la situación que vivía el chico dentro de su casa: ‘Yo conozco a la familia, la mamá de él tiene problemas psicológicos porque tuvo problemas en la escuela, donde daba clases’”, señala la publicación del medio argentino.
“El papá del chico tenía problemas de drogas”, agregó la testigo, quien contó que era violento y, además, “hace varios años le debían plata y él lo encerró en un galpón (al acreedor) y lo molió a golpes”.
Pese a todos estos antecedentes, la situación familiar no influyó en el nivel académico del tirador, según dijeron, ya que “es buen alumno y excelente persona”.
El intendente de la ciudad donde sucedio el caso que conmocionó a toda la Argentina, Marcelo Andreychuk, señaló que ni en la municipalidad ni en la provincia existía denuncia alguna “que hiciera pensar que esto podía ocurrir”. “Es un muy buen chico, muy estudioso, buen alumno”, agregó.