Las autoridades de Catar y de la FIFA anunciaron el viernes que no se vendería cerveza alrededor de los estadios durante el Mundial, en un comunicado publicado dos días antes del arranque de la competición, echándose atrás sobre una decisión contraria, tomada en septiembre, que permitía la venta de alcohol.

"Tras las conversaciones mantenidas entre las autoridades del país organizador y la FIFA se ha tomado la decisión de centrar la venta de bebidas alcohólicas en el FIFA Fan Festival, otros lugares de encuentro de los hinchas y los locales que dispongan de licencia para ello, y eliminar los puntos de venta de cerveza del perímetro de los estadios de la Copa Mundial", precisa el comunicado, sin aclarar las razones de esta decisión. Al ser solicitado por la AFP, el gobierno no quiso hacer comentarios.
Por su parte, la casa matriz del gigante cervecero estadounidense Budweiser, uno de los patrocinadores oficiales de la FIFA y la Copa del Mundo, dijo el viernes que las restricciones de alcohol vigentes en el Mundial 2022 escapan a su control, después de que la FIFA y el país anfitrión, Catar, anunciaran que no se vendería cerveza alrededor de los estadios.
El grupo multinacional AB InBev tomó nota de la medida tomada apenas dos días antes del partido inaugural el domingo.
Como socios del organismo rector del fútbol mundial "desde hace más de tres décadas, esperamos con ansias activar nuestras campañas de la Copa Mundial de la FIFA en todo el mundo para celebrar el fútbol con nuestros consumidores", dijo una portavoz de AB InBev a la AFP en un comunicado.
"Algunas de las operaciones previstas en los estadios no pueden avanzar debido a circunstancias que escapan a nuestro control", agregó.
La FIFA tiene un acuerdo de patrocinio de muchos años con Budweiser. Ya se habían instalado decenas de carpas para la venta de la cerveza estadounidense antes del partido inaugural, entre Catar y Ecuador.
La cerveza seguirá estando disponible en los palcos VIP de los estadios, en algunas zonas de aficionados y en algunos bares de hoteles y restaurantes. El alcohol está prohibido en gran medida en la nación islámica, pero los organizadores enfurecieron a los fanáticos del fútbol con su decisión de última hora.
El viernes por la mañana, tiendas con los colores rojo y blanco de Budweiser eran todavía visibles alrededor del estadio internacional Khalifa, Ahmed Ben Ali y Lusail, constató la AFP.
Una fuente cercana a la organización indicó a la AFP que, "desde hace cuatro días", esos comercios se han alejado de la entrada de los aficionados porque eran "demasiado visibles". "Es una orden que viene de arriba", añadió esa fuente.
Los espacios VIP de los estadios proponen packs que incluyen "cervezas, champán, vinos y licores" a partir de 950 dólares y alcanzando más de 30.000 dólares. En la fanzone principal de la FIFA, comprar alcohol es posible a partir de las 18:30 locales. En otras fanzones privadas, las reglas varían.