La senadora liberal Celeste Amarilla criticó el informe de gestión del presidente de la República, Santiago Peña, afirmando que dejó pasar por alto los “atropellos” que se dieron en ambas cámaras del Congreso con el copamiento cartista. Mencionó la expulsión de su colega, Kattya González y otras irregularidades.

La senadora Celeste Amarilla (PLRA) criticó el informe de gestión que dio el presidente de la República, Santiago Peña, ante el Congreso en el que destacó el respeto al estado de Derecho y a la democracia, dejando pasar por alto los atropellos que se dieron en ambas cámaras del Poder Legislativo.
“Pienso que pretendió blanquear justamente los atropellos que está haciendo el Congreso”, manifestó la legisladora en una entrevista con radio Monumental 1080.
Recordó que en el primer periodo del legislativo se dio la expulsión de la senadora opositora Kattya González, ausencia de debates y otros atropellos.
“Lo más grave en este primer año fue el rompimiento al Estado de Derecho, esperamos que no sea así en los próximos 4 años, agregó.
La legisladora liberal reconoció que la Cámara de Senadores no está cumpliendo en su totalidad con su rol, debido a la falta de preparación de sus integrantes.
“Tenemos una calidad parlamentaria muy baja. Es más paupérrima de lo que parece, es una lucha terminar el día. Contadas son las personas con las que podes razonar, llegar a un acuerdo, debatir”, criticó.
Otro de los cuestionamientos de la parlamentaria liberal fue la falta de autocrítica de Peña en su discurso y su mención hacia el gobierno de su antecesor Mario Abdo Benítez, que pertenece a su mismo partido político.
“Nosotros hicimos dos juicios políticos por corrupción en pandemia y lo de Itaipú. Ellos (cartismo) le apoyaron, votaron y salvaron en varias oportunidades”, expresó. sobre la defensa de Honor Colorado a la administración de Abdo Benítez.
Celeste Amarilla también se refirió a un cambio en su forma de comportarse, sobre todo en las denuncias realizadas a sus colegas del movimiento Honor Colorado que son mayoría en el Congreso.
Admitió que tuvo que hacer un pacto para no ser expulsada del Congreso Nacional, como ocurrió con Kattya González.
“Bajé los decibeles para que no me echen. ¿De qué le sirvo a mi partido afuera? Soy una figura representativa hoy. En política no se hace todo lo que se quiere, no estoy contenta con este pacto de amor. Es el precio para permanecer y subsistir”, señaló.
El pacto lo habría realizado con el senador Basilio Bachi Núñez, que según ella, estaba molesto por la manera en que la senadora se dirigía a él durante las sesiones.
La senadora reconoció que cumplirá la parte de su trato durante este periodo en la Cámara de Senadores pero que de haber alguna denuncia, lo va a hacer.
“Nadie me va a poner tampoco un revólver en la cabeza, cuando se me de la santa gana se acaba ese pacto”, concluyó.