Katia Ayala Ratti, presidenta del Colegio de Escribanos del Paraguay, puntualizó que el Registro Unificado Nacional (RUN) que entrará en vigencia total este 14 de enero, genera obstáculos en los procedimientos y es “tirado de los pelos”. “Estamos como cangrejos, volvemos al atraso”, lamentó.

El 14 de enero próximo el Poder Judicial iniciará la implementación de la Ley que creó el Registro Unificado Nacional (RUN) que estableció que la Dirección General de los Registro Públicos (dependiente de la Corte) absorba al Servicio Nacional de Catastro (que dependía del Ministerio de Economía y Finanzas) y al Departamento de Geodesia (que dependía del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones).
En ese marco, la presidenta del Colegio de Escribanos del Paraguay, Katia Ayala Ratti, se refirió a la implementación del plan piloto, que entró en vigencia desde diciembre, de fiscalización previa de documentos registrales.
“En realidad desde diciembre con una suerte de prueba y error en el sentido de las fiscalizaciones y todo cuanto nos exigen, nosotros que somos los principales usuarios del servicio registral central, por supuesto que somos los primeros en sufrir esas consecuencias”, lamentó.
Expresó que siempre estuvieron a favor de la innovación, pero que esta situación no va por ese camino.
Puntualizó una serie de detalles que hicieron que el sector notarial vea esta situación como un atraso. Explicó que cada acto que hacen los escribanos verifiquen que ese vehículo esté sin gravamen.
“Al formalizar la escritura con la seguridad que está libre, se formaliza, se firman las escrituras, se hacen las contraprestaciones al momento de la firma y, bingo. Toda la vida desde la creación de los registros públicos, esa escritura no tarda un día en que paguemos y se ingresa al registro y se mantiene el plan reserva de prioridad”, explicó.
Sin embargo, “ahora cambiaron las reglas de juego y pareciera que Fiscalización está fuera del RUN y Fiscalización es un departamento que depende del Poder Judicial”, refirió.
“Entonces, Fiscalización dice ‘okay, todas las escrituras de todo este bendito país tienen que inscribirse en una plataforma, se tiene que escanear y yo, verificador, verifico si vos pagaste bien o mal’. O sea, al Estado paraguayo le interesa lo que cobra y no le interesa los derechos de terceros”, manifestó.
Aseguró, además, que pese a las promesas de que el proceso sería más rápido, existen a la fecha fiscalizaciones pendientes desde el 19 de diciembre. “A hoy, 6 de enero. Y con el agravante de que todavía no ingresaron todas las escrituras de todas las etapas. O sea, de Automotores creo que todavía no está, está Registro no Inmobiliario”, comentó.
Katia Ayala Ratti lamentó que el Registro Único del Automotor (RUA) “funcionaba excelentemente bien”, pero que “esta nueva ley viene con todas esas nuevas cargas e imposiciones”, lo que retrasa los procedimientos.
“Yo ya no puedo presentar al día siguiente el título y en mesa de entrada ya no me entregan más la chapa para que no andes sin tu chapa de un 0 km. Porque tengo que esperar la fiscalización”, señaló.
“Y hoy día en la parte inmobiliaria tenemos atrasos desde el 18 o 19 de diciembre. Y es más, con el agravante de que el fiscalizador de repente ahora está rechazando después de tres, cuatro, cinco días o más”, agregó.
Según la escribana, esto se volvió “tirado de los pelos” y se llegan a rechazar fiscalizacoines de tasas, por cuestiones de forma y no de fondo, “que no tengan nada que ver con tasas judiciales o ingresos judiciales”.
Sumó como agravante y dijo que “parece un chiste” que cuando sale una escritura observada después de 30 o 40 días se debe volver a hacer la fiscalización en tasa.
“Si esto es modernidad, si esto lleva al objeto del RUN en el artículo quinto, que determina celeridad, información y asistencia, economía procedimental, simplicidad… esto es todo lo contrario, estamos como cangrejo, patas para atrás otra vez y volvemos a lo que antes era nuestro problema en Catastro. Ahora se volvió en Ingresos Judiciales porque lo que antes se atrasaba en Catastro se modificó ahora con Registro y tenemos ese problema. De no creer, de no creer”, lamentó la profesional.
“Paraguay es el único país donde tecnología obstaculiza los procedimientos”, sentenció.