En su obra titulada “4 horas y 21 minutos”, la exsenadora Kattya González narró los detalles sobre su expulsión del Congreso y sacó a luz una serie de acusaciones contra diferentes actores políticos. Ante la supuesta mención a su nombre, el contralor general de la República, Camilo Benítez, salió al paso y negó cualquier tipo de irregularidad para con el proceso que afrontó González.

En el libro, la exlegisladora afirmó que “CB”, quien sería Camilo Benítez, “fue uno de los primeros en prestarse a la farsa” para expulsarla.
Como respuesta, Benítez reconoció que mantuvo una conversación con la congresista, pero a través de un audio. “Yo le insté a ella a que le eche a Torales, porque él estaba violando el código de ética. Yo le había advertido de esto desde hace mucho tiempo antes y le dije que ella es el estandarte de la lucha contra la corrupción y que estaba violando una norma de integridad gravísima”, contó el contralor.
En la misma línea, recordó que José Luis Torales, funcionario del despacho de la entonces senadora, formaba parte de la Contraloría, pero a la vez presidía el Partido Encuentro Nacional.
“Nosotros le prohibimos a nuestros funcionarios hacer política. Si mi auditor hubiese sido presidente del Partido Colorado, iba a ser un escándalo”, argumentó.
“Yo le dije a ella; no cometas este error”, añadió Benítez. “Pero ella tenía una excusa, él estaba comisionado y hay una norma que establece que el funcionario se rige por el lugar donde presta su comisión. Lo que yo hice cuando todo subió de tono fue romper la comisión y sumariarle a Torales”, concluyó el contralor.