El diputado oficialista Hugo Meza considera que el ex comandante de la Policía Nacional Carlos Benítez fue premiado al ser designado como viceministro de Seguridad Interna, a pesar de no haber combatido el negociado en las comisarías. Lo acusó de formar parte de la rosca que cobra a los uniformados para trasladarse a dependencias que se encuentren cerca de sus familias.

El diputado oficialista Hugo Meza, de la bancada B, deseó éxitos al nuevo comandante de la Policía Nacional, César Silguero, para “combatir a una de las instituciones más corruptas” y arremetió contra su antecesor Carlos Benítez.
Lo responsabilizó de no presentar una sola iniciativa para combatir el enriquecimiento ilícito en las comisarías. “Se fue sin pena y sin gloria”, expresó.
Además, lo acusó de formar parte de la “industria de traslados”, que consiste en un pago de entre G. 5 millones y G. 10 millones por parte de policías que quieren permanecer en dependencias cercanas a sus familias.
“No pudo nunca el comandante que se fue, porque también recibía plata evidentemente y lastimosamente lo tengo que decir, que el presidente lo premia llevándole como viceministro de Seguridad Interna, evidentemente va a seguir cuidando la gallina de los huevos de oro, no sale nunca, no es capaz de irse a retiro y dejarla a una nueva camada de la Policía Nacional que pueda lavarle el rostro”, lanzó el legislador.
El legislador también se refirió al egreso de 5.000 uniformados por año y que sumarían 15.000 con las últimas incorporaciones, poniendo en duda la calidad de los suboficiales teniendo en cuenta la formación exprés implementada. Comentó que también se instala en este caso “una miniindustria” que da la posibilidad de pagar G. 100.000 para faltar a las guardias.
En este sentido se dirigió al nuevo comandante César Silguero para revisar esta situación y, por otro lado, garantizar la provisión de las armas reglamentarias para que puedan salir a las calles a brindar seguridad.
“Ocúpese de limpiar el rostro de la Policía Nacional, ocúpese de que suboficiales y oficiales que están egresando y que el Gobierno hace un esfuerzo presupuestario para lanzar o incorporar esta cantidad por lo menos a la falta de formación, porque en ocho meses es imposible, tengan armas, que el Estado paraguayo les provea las herramientas para que pueda salir a combatir con éxito, hoy tenemos policías cachiporra”, insistió.
En este punto mencionó que los uniformados no tienen armas o se ven obligados a recurrir a préstamos, por ejemplo, de la Cooperativa 8 de Marzo, vinculada al senador Carlos Núñez, de la bancada 11 de Setiembre.
“Necesitamos tener gestos, señales de que estamos teniendo una Policía Nacional que está depurando sus cuadros y no la perorata del ministro del Interior (Enrique Riera), que se pasa hablando mucho y no dice nada”, agregó sobre sus críticas al sistema de seguridad.
Si bien Carlos Benítez había solicitado su retiro mientras se desempeñaba como comandante de la Policía Nacional, fue convocado por el Ejecutivo para reemplazar a Óscar Pereira como viceministro de Seguridad Interna.
No es la primera vez que en el Congreso se habla sobre negociados en la institución policial, ya que los cuestionamientos hacia los ascensos reflotaron a fines de marzo en la Cámara de Senadores, cuando se trató el ascenso de la comisaria Ninfa Meza González. En aquella ocasión, los legisladores de la oposición expusieron la corrupción detrás de los ascensos y recordaron antecedentes de Meza.