La angustiante vida de estas personas, pagando mes a mes una deuda inventada, genera un perjuicio “total”, explica la sicóloga. “Eso empuja a muchas a tomar la decisión extrema”.

La mafia de los pagarés en Paraguay ha traído una desesperanza que se va potenciando con la impunidad del sistema. Al respecto, la sicóloga Alma Segovia, investigadora y especialista en terapia cognitivo conductual, comenta que el impacto no se limita a las víctimas, sino que genera una “crisis familiar total”.
“La víctima no solo lucha contra un criminal, sino contra un aparato judicial que, en su percepción y a menudo en la realidad, está de parte del victimario. Esta sensación de total abandono por parte del Estado es el factor final que empuja a muchas personas a tomar la decisión más extrema (el suicidio)”, explica.
Por un lado, la carga de una deuda, especialmente cuando es impagable o es producto de una estafa, tiene un impacto profundo en la salud mental.
¿Qué deja la mafia de pagarés en las personas?
- Dolor y angustia colectiva. El estrés y la ansiedad del deudor se contagia a toda la familia.
Hambre y privaciones.
- Pérdida del patrimonio. Familias pierden vehículos, electrodomésticos y, en el peor de los casos, su vivienda.
- Desintegración familiar. Es común acusaciones mutuas ("¿Por qué firmaste?", "¿Por qué no lo viste?"), lleva a separaciones conyugales y los hijos sufren las consecuencias.
´ Los suicidios, en estos casos, son la consecuencia más trágica de la desesperación absoluta.
La sicóloga Alma Segovia sigue explicando que los efectos más comunes que se ven son la ansiedad y el estrés crónico, debido a la incertidumbre constante sobre cómo pagar una deuda tan grande, como vimos repitiéndose en los casos de víctimas de la mafia de los pagarés.También está la depresión ante la impotencia que generan tanto las deudas como los incesantes embargos, que para muchas personas se alargan por años.
La carga de una deuda, especialmente cuando es impagable o es producto de una estafa, deja daños sicológicos:
- Estrés crónico y ansiedad. La incertidumbre constante sobre cómo pagar y el miedo a las represalias.
- Depresión. La sensación de estar atrapado, sin salida.
Vergüenza y culpa. Creen que son "malos administradores" o que "deberían haber sabido" (la estafa).
- Baja autoestima. La incapacidad de resolver el problema financiero erosiona la autoimagen.
- Aislamiento social. La persona evita el contacto para no tener que dar explicaciones o sentirse juzgada.
Problemas cognitivos. El estrés constante afecta la capacidad de concentración, la memoria y la toma de decisiones.
Fuente: Alma Segovia, psicóloga e Investigador
Finalmente, puede acarrear problemas cognitivos, ya que se repite en muchos casos que se ve perjudicado el rendimiento laboral, “creando un círculo vicioso donde es más difícil generar ingresos para pagar la deuda”, explica la experta.
DOLOR, HAMBRE, DESINTEGRACIÓN. Según datos de las propias víctimas, serían aproximadamente 17.000 las personas afectadas por la mafia de los pagarés en todo el país, cuyos sueldos fueron embargados con pagarés falsos o ya saldados.
Miles de ellos siguen peregrinando por encontrar justicia en la Justicia.
Alma Segovia analizó que esta mafia “es una red criminal organizada con un alcance alarmante”, que tiene la complicidad de funcionarios judiciales que aceleran los embargos de manera irregular.
Continuó diciendo que también estos esquemas generan dolor y angustia colectiva, así como hambre y privaciones, ya que “las familias destinan todos sus ingresos a la deuda”.
Recientemente se conoció la historia de la directora de un colegio de Asunción que ahora busca comida en la basura. Mensualmente solo cobra G. 300. Descubrió que le embargaron por supuestamente hacer préstamos altos, pese a no tener el perfil para acceder a dichos préstamos.
“El daño es total”, resumió Segovia.