En estudios de Ñanduti, la senadora Yolanda Paredes aseguró que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados mantiene “una herencia corrupta” y que se convirtió en una “cueva de delincuentes”. Con respecto al escándalo de Orlando Arévalo, afirmó que la situación “supera” a lo ocurrido anteriormente con Óscar González Daher.

Según relató la legisladora, “un grupo de parafiscales empezaron a manejar al Ministerio Público a través de ciertos abogados”, supuestamente manejando el esquema judicial. “Nosotros no teníamos trabajo”, sostuvo Paredes, recordando que se desempeñó por varios años como abogada litigante.
Posteriormente, hizo mención a la figura de Javier Díaz Verón, quien se desempeñó en su momento como fiscal general del Estado. “Dio inicio a una de las épocas más negras del Paraguay, con Stella Marys Cano que se convirtió en un brazo fuerte”, expresó.
Paredes tampoco se guardó calificativos contra Sandra Quiñonez, calificándola como “lo peor de lo peor”, y sobre su sucesor, Emiliano Rolón, actual FGE, manifestó que “está arrodillado a la mafia en Paraguay”.
“Para mí, es deplorable su actuación, vino hipotecado al cargo, yo hice la denuncia de fraude electoral, solicité la incautación y el peritaje de las máquinas, pero nunca me atendió. Ahí me di cuenta que este señor no sirve para nada”, disparó.
Consultada por una posible salida a los escándalos de corrupción en los distintos estamentos del Estado, apuntó que una reforma constitucional no sería una solución, debido a que una nueva Constitución sería utilizada para favorecer “aún más” a los grupos de poder.
“Solamente queda un levantamiento popular, pero hay un problema, el ciudadano común está tan distraído por sus problemas económicos, que no tiene para salir a las calles y reclamar. El pueblo paraguayo está muy ofendido con lo que pasa, pero está sumido en cuentas”, sentenció la senadora.