La Dra. Elizabeth Valinotti, del Servicio de Endocrinología del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS), explicó que los fármacos como Semaglutida y tirzepatida pueden tener efectos que pueden ser muy beneficiosos, pero deben ser recetados por profesionales de la salud. “Podemos lograr una disminución del riesgo de diabetes en un 94% en prediabéticos”, destacó Valinotti.

“Hay que partir de la base que la obesidad es una enfermedad crónica, progresiva y recurrente. Por ejemplo, si el paciente tiene hipertensión y deja de tomar, sube la presión, y pasa lo mismo con la obesidad, estas drogas pueden ser utilizadas, pero si el paciente deja, claramente sube de peso, entonces otra vez insistimos en el mismo punto, debe ser indicado por un medico”, enfatizó la especialista.
“Estas drogas funcionan mejorando el control metabólico, disminuyendo la necesidad de otras drogas e incluso de la insulina. A largo plazo genera una disminución de la posibilidad de ACV, infarto, insuficiencia renal y mejora incluso la concentración. Tiene demasiados beneficiosos, por lo que es muy importante realizar un seguimiento médico”, agregó la profesional.