Las enfermedades cardiovasculares se mantienen como la primera causa de muerte en Paraguay, cobrando la vida de aproximadamente 6 mil personas cada año, según reveló el Dr. Marcos Melgarejo, director del Hospital San Jorge y responsable del Instituto de Cardiología. Estas patologías lideran las estadísticas de mortalidad a nivel mundial, con 16 millones de afectados anuales, el especialista hizo u

El Dr. Melgarejo destacó que, pese a la atención mediática que reciben enfermedades como el cáncer o los accidentes de tránsito, las afecciones del corazón son la principal causa de defunción en Paraguay. «Nuestro país no es ajeno a esta estadística», afirmó, subrayando que las enfermedades cardiovasculares superan en mortalidad a otras patologías ampliamente publicitadas.
Entre los factores que elevan el riesgo de padecer estas enfermedades, el especialista enumeró la obesidad, el tabaquismo, la diabetes, el sedentarismo y los antecedentes familiares. Sin embargo, aclaró que no existe evidencia clara que vincule el consumo de alcohol directamente con enfermedades de las arterias del corazón.
Prevención primaria: La clave para salvar vidas
«La prevención primaria es uno de los pilares para reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares», enfatizó Melgarejo. «Si no fumamos, hacemos ejercicios, la probabilidad de tener una enfermedad cardiovascular grave es menor». El especialista insistió en la importancia de adoptar hábitos saludables desde temprano para mitigar los riesgos, destacando el ejercicio regular y la eliminación del tabaquismo como medidas fundamentales.
Un aspecto que preocupa al Instituto de Cardiología es el incremento de casos de enfermedades cardiovasculares en jóvenes. Este fenómeno, según Melgarejo, refleja la necesidad de intensificar los esfuerzos de concienciación y prevención en poblaciones más jóvenes, donde los factores de riesgo como el sedentarismo y la obesidad están en aumento.
Precaución con medicamentos para la potencia sexual
El Dr. Melgarejo también abordó el uso de medicamentos para mejorar la potencia sexual, advirtiendo sobre sus riesgos en pacientes con problemas cardíacos. «Los pacientes, especialmente entre 45 y 50 años, que experimentan disfunción sexual y tienen indicación de consumir estos medicamentos, deben someterse a un chequeo cardiológico previo», señaló. Solo con resultados favorables y bajo supervisión de un urólogo, estos fármacos pueden ser utilizados de manera segura.