Bombardeos. Vuelven tras un mes de relativa tranquilidad.

AFP
WASHINGTON
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con golpear a Irán “con fuerza” después de que ambos países reanudaran sus ataques cruzados, mientras que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, consideró que continuar con la guerra con Washington no beneficiará a su país.
Seis meses después del inicio del conflicto, que comenzó con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, Irán mantiene un bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por el que antes de la guerra transitaba una quinta parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos. Washington, de su lado, persiste en un cerco contra puertos iraníes.
El domingo, Estados Unidos anunció que atacó una isla iraní en dicho estrecho, a lo que Teherán respondió bombardeando objetivos militares estadounidenses en Oriente Medio.
Este intercambio de ataques, el primero de este tipo en un mes, hizo temer una intensificación de las hostilidades. Tras el anuncio, los precios del petróleo volvieron a subir (ver recuadro a la derecha).
El presidente estadounidense prometió responder.
“Vamos a golpearlos con fuerza”, dijo Trump, según un periodista de Fox News que afirmó haber hablado brevemente con él.
Washington indicó que había dirigido sus ataques contra lanzacohetes iraníes situados en la isla de Larak para impedir que Teherán colocara minas en Ormuz.
Irán respondió con ataques contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que apuntaron, según Teherán, contra fuerzas estadounidenses. Sin embargo, más tarde, el presidente Pezeshkian abogó por el diálogo.
“Seguimos esforzándonos por encontrar un camino de acuerdo y comprensión, y consideramos que continuar la guerra no está en nuestro interés ni en el de la región”, declaró el presidente iraní antes de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Kirguistán.
El ataque de Estados Unidos contra Larak causó tres muertos y varios heridos, según medios oficiales. Los influyentes Guardianes de la Revolución iraní anunciaron que respondieron lanzando misiles balísticos contra Jordania y Emiratos Árabes Unidos.