Dos falsas religiosas fueron condenadas a 10 y 11 años de cárcel por el hecho de trata de personas en la modalidad de servidumbre y trabajo o servicio forzado. La víctima fue una adolescente de 16 años.

La fiscala Vivian Coronel obtuvo las condenas de Olga Bogado Cubas y Rufina Salinas a 11 años y a 10 años de cárcel, respectivamente, tras ser halladas culpables del hecho de personas en la modalidad de servidumbre y trabajo o servicio forzado.
La víctima fue una adolescente de 16 años que fue captada por estas mujeres que fingieron ser religiosas.
Coronel demostró la autoría de ambas mujeres mediante testimonios, documentos, pericias y evidencias materiales, que fueron expuestos ante el Tribunal de Sentencia.
Según los antecedentes del caso, Bogado Cubas y Salinas captaron a la joven con el pretexto de una supuesta formación religiosa.
Una de ellas se encargó de retirar a la adolescente de su hogar, ubicado en Minga Guazú y la trasladó primero a un establecimiento en el kilómetro 14 del mismo distrito.
Allí, la víctima fue sometida a trabajos de servidumbre y maltratos. También, fue obligada a vender pan y pedir limosnas, antes de ser llevada a su destino final en la ciudad de Luque, en el Departamento Central, bajo la custodia de la otra acusada.
En ese lugar, la niña fue sometida a trabajos forzados y castigos físicos denigrantes.
Los informes relatan agresiones sistemáticas y la obligación de realizar tareas domésticas extenuantes hasta altas horas de la madrugada.
Las mujeres mantuvieron a la víctima incomunicada y le prohibieron regresar con su familia.
El Ministerio Público detectó que las acusadas coaccionaron a la víctima para mentir a sus familiares sobre su situación personal y justificar su permanencia con las supuestas religiosas.
El Tribunal de Sentencia estuvo integrado por la magistrada Luz Martínez y los jueces Dina Marchuk y Federico Rojas.