La agente fiscal Claudia Torres solicitó la aplicación de la medida cautelar de arresto domiciliario para un ciudadano imputado por la presunta comisión del hecho punible de coacción, tras haber sido presuntamente filmado agrediendo físicamente a un adolescente de 17 años. El incidente se habría producido luego de que el hombre encontrara al menor caminando por la vía pública junto a su hija.

De acuerdo con la imputación, los hechos habrían ocurrido el 18 de febrero de 2026, aproximadamente a las 17:00 horas, sobre la calle Soldado Ovelar casi Sargento Martínez, a escasos metros del Colegio Técnico Cerro Corá, en la ciudad de Asunción. Según el documento fiscal, la víctima se encontraba acompañada por un compañero de estudios y, al divisar al imputado, los tres jóvenes lo saludaron.
Sin embargo, ante ese acercamiento y sin que mediara provocación, el sospechoso habría iniciado una confrontación verbal agresiva, profiriendo insultos y amenazas. Acto seguido, siempre según la imputación, el sindicado habría atacado físicamente al adolescente, propinándole cuatro golpes de puño dirigidos al rostro y la cabeza, aprovechando su superioridad física y su contextura corpulenta frente a la víctima.
Tras la agresión, que habría quedado registrada por cámaras de circuito cerrado instaladas en la zona, el adolescente intentó retirarse del lugar junto con su compañero. No obstante, tras avanzar unos metros, se desvaneció sobre el pavimento, perdiendo el conocimiento y presentando convulsiones como consecuencia de los traumatismos sufridos.
A pesar de observar el estado crítico en el que se encontraba el joven a escasos metros de su posición, el imputado habría omitido prestarle auxilio o asistencia médica, retirándose del sitio mientras la víctima era auxiliada por vecinos y familiares. Posteriormente, el adolescente fue trasladado de urgencia al Centro de Salud n.º 4 de Santísima Trinidad, desde donde, debido a la gravedad de las lesiones, fue derivado al Hospital del Trauma para recibir atención especializada.
Según los antecedentes del caso, el motivo aparente de la agresión sería una actitud previa de hostilidad por parte del imputado hacia el menor. Presuntamente existirían episodios anteriores de intimidación mediante el uso de su vehículo, vinculados a la relación de amistad entre el adolescente y la hija del agresor.