El subembalse del arroyo urbano Poti’y, que divide los distritos de Cambyretá y Encarnación en el Departamento de Itapúa, agoniza cada vez más por la grave contaminación. El aspecto verdoso ahora acapara el espejo de agua, mientras las autoridades locales se pasan la pelota.

El cauce atraviesa por un momento extremadamente delicado y se convirtió en una grave problemática ambiental, que requiere de la atención y acción de las autoridades,que hasta aquí han hecho muy poco por salvaguardar este importante curso de agua.
No caben dudas de que esta situación es consecuencia de diversos factores, como el vertido en crudo de residuos domiciliarios y comerciales, como la acumulación de residuos sólidos, que produce la pérdida de oxígeno en el agua y la liberación de sustancias tóxicas que impactan directamente en la flora como en la fauna acuática.
En ese sentido, los municipios de Encarnación y Cambyretá tienen mucha responsabilidad en la contaminación del subembalse del arroyo Poti’y, que a simple vista sufre un grave deterioro en su cauce, lo que afecta la biodiversidad y genera impactos negativos.
Ante esta grave situación y las inquietudes manifestadas por la ciudadanía por la presencia de malezas y residuos sólidos urbanos en el subembalse del Poti’y, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), adoptó medidas concretas para atender la situación ambiental detectada en la zona.
En ese sentido, por instrucciones del director Luis Benítez, Yacyretá inició la intervención inmediata del área con maquinaria anfibia especializada, destinada a realizar tareas de limpieza integral del cuerpo de agua, incluyendo la remoción de malezas acuáticas y residuos sólidos acumulados.
Esta intervención forma parte de una acción sostenida y permanente, orientada a recuperar y mantener la calidad ambiental del subembalse y a brindar una solución definitiva, reafirmando el compromiso de la EBY con el cuidado del medioambiente y con una respuesta responsable a las preocupaciones de la comunidad, señalaron desde la binacional.
En ese sentido, el trabajo de hombres y máquinas en el lecho del subembalse es incesante. Con maquinarias especiales, embarcaciones, canoas y camiones, proceden diariamente al retiro de una gran cantidad de plantas acuáticas y basuras. Si bien el trabajo no conoce de pausa, la imagen que exhibe el arroyo Poti’y es preocupante y alarmante, donde el color verdoso va cubriendo el espejo del cauce hídrico, lo que evidencia la presencia de algas, camalotes y otros desechos.
No caben dudas que la grave situación del arroyo Poti’y está directamente relacionada con las actividades comerciales y residenciales, tanto en Cambyretá como en Encarnación, que liberan grandes cantidades de grasa y otros materiales a la red de alcantarillado sanitario, que muchas veces ya ha causado incluso la obstrucción de las estaciones de bombeo, y por supuesto dichos desechos caen luego al arroyo.