Histórico avance en Amambay: Peña firma ley que otorga títulos de propiedad a la Colonia 204 tras 30 años de espera

18/09/2025 12:50

En un hecho histórico para el departamento de Amambay, el presidente de la República, Santiago Peña, firmó la ley que autoriza la transferencia de tierras a favor de los pobladores de la Colonia 204, marcando un hito largamente esperado por más de tres décadas.



La nueva normativa faculta a la Gobernación de Amambay, liderada por Juancho Acosta, a entregar los tan anhelados títulos de propiedad a las familias que desde 1994 han habitado la Colonia 204. Esta medida representa un paso crucial hacia la seguridad jurídica, la dignificación de los pobladores y el impulso al desarrollo integral de la comunidad.

"Este es un día histórico no solo para la Colonia 204, sino para todo el país. Estamos saldando una deuda con familias que han trabajado la tierra durante más de 30 años", expresó el presidente Peña durante el acto oficial.

El gobernador Juancho Acosta fue destacado como uno de los principales artífices de este logro. Su gestión persistente, en coordinación con el Gobierno Nacional y otras instituciones, permitió destrabar un proceso que por años se mantuvo estancado.

"Lo que hoy celebramos es fruto de la perseverancia, de la lucha silenciosa de muchas familias, y del compromiso político de hacer justicia social", señaló Acosta.

La historia de la Colonia 204 se remonta a 1994, cuando, bajo la administración del entonces gobernador Dr. Constancio Araujo, se permitió la ocupación de estas tierras por parte de familias campesinas. Desde entonces, los pobladores vivieron décadas de incertidumbre jurídica, sin acceso pleno a los beneficios que brinda la propiedad formal.

Con la promulgación de esta ley, decenas de familias podrán finalmente inscribir sus terrenos, acceder a créditos, mejorar sus viviendas y proyectar un futuro con estabilidad y dignidad.

Este acto legislativo no solo resuelve una deuda pendiente, sino que también marca un antes y un después en la lucha por la tierra en Amambay, convirtiéndose en un símbolo de esperanza para otras comunidades que aún esperan soluciones similares.