La Guardia Revolucionaria anunció la captura de dos embarcaciones en el estrecho. Trump cree posible retomar la negociación. Teherán aumenta la represión interna. Precios del petróleo suben.

TEHERÁN. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, una influyente figura política, descartó este miércoles la reapertura del Estrecho de Ormuz mientras dure el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes y la Cancillería evitó pronunciarse sobre la prórroga del alto el fuego.
Pese a que el presidente estadounidense Donald Trump anunció el martes una prórroga indefinida del alto el fuego para dar más tiempo a las negociaciones, la tensión se concentra en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de hidrocarburos que impacta la economía global.
CAPTURAN BUQUES. Los Guardianes de la Revolución iraní afirmaron este miércoles que las fuerzas navales interceptaron dos buques mercantes que intentaban atravesar el estratégico paso, obstruido desde el estallido de la guerra el 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Por su parte, Trump afirmó que un segundo ciclo de conversaciones entre Estados Unidos e Irán podría celebrarse en los próximos tres días, informó el diario The New York Post.
“¡Es posible!”, respondió Trump al diario por mensaje de texto cuando se le preguntó sobre las fuentes en Pakistán que afirmaban que se espera una segunda ronda de diálogo en Islamabad dentro de las próximas 36 a 72 horas.
Los Guardianes de la Revolución –un cuerpo armado cuyo objetivo es proteger la República Islámica– dijo en un comunicado que detuvo a “dos barcos infractores” en el Estrecho de Ormuz y que las embarcaciones fueron incautadas.
La Casa Blanca dijo que la incautación de esos buques no se considera una infracción al alto el fuego, ya que no eran buques ni estadounidenses ni israelíes. “Eran dos barcos internacionales”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt a Fox News.
Leavitt también señaló que Trump no ha fijado un plazo para que Irán presente una propuesta de paz.
Estados Unidos intenta bloquear los buques que se dirigen hacia y desde los puertos iraníes, mientras que Teherán dijo que los barcos deben solicitar permiso para salir o entrar en el Golfo a través de Ormuz, una ruta por la que, en tiempos de paz, transita una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas.
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO afirmó que una tercera embarcación, recibió disparos procedentes de un barco iraní y que se registraron tiros frente a las aguas de Irán.
TREGUA PRECARIA. La serie de incidentes muestra la precariedad del cese al fuego en un momento en que no hay una definición sobre la continuidad de las negociaciones entre EEUU e Irán. Qalibaf, que fue el jefe negociador en el ciclo de diálogo con Estados Unidos, afirmó en X que “un alto el fuego completo solo tiene sentido si no se infringe mediante un bloqueo naval”.
Además, el líder del Parlamento señaló que “la reapertura del estrecho de Ormuz es imposible mientras el alto el fuego se esté vulnerando abiertamente”.
Antes de estos incidentes, Trump anunció que había extendido la tregua por solicitud de Pakistán y subrayó la necesidad de permitir que el “fracturado” Gobierno iraní elabore una propuesta para poner fin a la guerra.
Irán ha intensificado la represión durante la guerra y la posterior tregua con Estados Unidos, con una oleada de ejecuciones y arrestos, denuncian los activistas, que piden que se incluyan los derechos humanos en las negociaciones.
La tregua de dos semanas que el presidente estadounidense Donald Trump ha prolongado indefinidamente para favorecer el diálogo no ha supuesto ningún respiro en la represión.
Casi a diario el régimen de los ayatolás lleva a cabo ejecuciones en la horca de condenados considerados presos políticos y personas detenidas a veces simplemente por haber enviado vídeos a un medio de comunicación en el extranjero.
La última de ellas este miércoles: Mehdi Farid, condenado por supuestos vínculos con la agencia de espionaje israelí Mosad.
Todo ello en un contexto de restricción de internet con un “apagón” que, según el observatorio Netblocks, empezó hace 53 días.
“La liberación inmediata de todos los presos políticos detenidos antes o después del estallido de la guerra debe ser una condición fundamental de cualquier acuerdo con la República islámica”, estima Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la oenegé Iran Human Rights, con sede en Noruega. El martes esta organización afirmó que al menos 3.646 personas han sido detenidas desde que estalló la guerra el 28 de febrero. De ellas por lo menos 767 desde el comienzo del alto el fuego el 8 de abril. Los cargos incluyen espionaje, transmisión de imágenes o coordenadas de lugares a medios de comunicación en el extranjero, intento de establecer células operativas o posesión de un terminal de internet Starlink.
Los precios del petróleo subieron el miércoles luego de que la extensión del presidente Donald Trump de la tregua con Irán no compensara el prolongado doble bloqueo del Estrecho de Ormuz.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para junio, la referencia mundial, subió un 3,48% hasta 101,91 dólares. Es la primera vez en más de dos semanas que cierra por encima de los 100 dólares.
Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, ganó un 3,67% hasta 92,96 dólares.
El presidente Trump extendió el cese al fuego con Teherán indefinidamente el martes en la noche, horas antes de que terminara.
“Esta noticia calmó los temores inmediatos de una escalada”, dijo David Morrison, de Trade Nation.
Sin embargo, el anuncio no resuelve la situación en el Estrecho de Ormuz, donde, en tiempos preguerra, transitaba una quinta parte de la producción mundial de crudo.
“La probabilidad de que esta guerra pueda prolongarse mucho más allá de finales de este mes va en aumento”, dijo Morrison.