El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes sus amenazas de destruir infraestructuras civiles de Irán y advirtió que podría arrasar “todo el país” hoy, martes, si Teherán no reabre el tráfico por el estrecho de Ormuz.

Trump impuso como plazo límite esta noche para que las autoridades iraníes vuelvan a abrir este paso clave de la región del Golfo, una vía marítima por donde transitaba un 20% de las exportaciones de petróleo antes de la guerra.
“Todo el país podría ser eliminado en una sola noche, y esa noche podría muy bien ser la de mañana (martes)”, afirmó el mandatario en una rueda de prensa. Después, dijo que Estados Unidos puede arrasar todos los puentes y plantas energéticas en “cuatro horas”.
En medio de las amenazas, Trump afirmó que la propuesta de un alto el fuego de 45 días con Irán es un “paso muy significativo”, pero “no es suficiente”.
Por su parte, Irán rechazó una propuesta de cese al fuego tras 38 días de guerra con Estados Unidos e Israel, porque insistió en “la necesidad de poner fin definitivamente al conflicto”, reportó la agencia estatal iraní Irna.
Un día antes de que expire el plazo, Israel bombardeó dos complejos petroquímicos iraníes, entre ellos la mayor instalación gasística del país, una operación que, según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, supuso un “duro golpe económico” para la República Islámica de Irán.
Ni Trump ni Irán dieron precisiones sobre la propuesta, pero antes de la declaración del mandatario estadounidense, el portavoz del ejército iraní, Mohamad Akraminia, afirmó que su país continuará la guerra mientras las autoridades políticas “lo consideren oportuno”.
CRÍMENES DE GUERRA. Ante las amenazas de que Estados Unidos pueda atacar infraestructuras civiles, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, denunció posibles “crímenes de guerra”.
Trump desestimó las advertencias de que atacar infraestructuras civiles sea contrario al derecho internacional.
En tanto, Irán continuó sus ataques contra los países del Golfo. Kuwait reportó un ataque con misiles y drones que dejó seis heridos, y Emiratos Árabes Unidos informó de un herido por la caída de restos de drones interceptados por la defensa antiaérea.
En Líbano, el otro gran frente de la guerra, un nuevo bombardeo israelí golpeó el sur de Beirut, considerado un bastión del grupo proiraní Hezbolá, tras una advertencia de evacuación.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó ayer lunes la muerte en un ataque de su jefe de Inteligencia, Mayid Jadamí, tal como había informado anteriormente Israel, en el más reciente asesinato de un alto cargo de la República Islámica en la guerra.
“El destacado y respetado jefe de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria ha alcanzado el elevado honor del martirio (muerte)”, informó el cuerpo militar.
Jadamí, quien ostentaba el cargo de general de división, fue nombrado responsable de la Inteligencia de la Guardia Revolucionaria en junio de 2025, tras la muerte de su predecesor Mohamad Kazemi.
Desde el comienzo de la guerra han sido asesinados numerosos altos cargos militares, entre ellos el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Mohammad Pakpur, o el jefe de Estado Mayor de las fuerzas armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.