Como colorada disidente, la senadora Lilian Samaniego se atribuyó la salida de María Teresa Barán del Ministerio de Salud, al señalar que el acuerdo alcanzado con médicos especialistas llevaba su firma. Por su parte, Esperanza Martínez pidió disculpas públicamente por haber calificado de “payasada” el pacto y de “pelotudos” a quienes participaron en la negociación, aunque ratificó rechazo hacia esta negociación paralela.

La presidenciable Lilian Samaniego (Causa Republicana) comentó que si bien fue partícipe de un acuerdo con médicos especialistas no impulsó este espacio. Dijo que ya encontró a los profesionales de blanco abrazándose tras conseguir un salario más con la entonces ministra de Salud, María Teresa Barán, a cambio de rever unas 200 de 446 denuncias masivas que se habían presentado como medida de fuerza en la reivindicación de los médicos.
Esta situación agudizó aún más el conflicto entre el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) y el Gobierno, pero Samaniego igualmente se atribuyó la salida de Barán.
“Y para que ustedes vean que yo no tenía absolutamente nada que ver, para que no crean que estaba todo preparado o algo así, a la ministra la sacaron porque estaba mi firma ahí. Se reunieron los intrigantes, le convencieron a Cartes y le dijeron ‘hay que sacarle a Barán porque está la firma de Lilian ahí’”, denunció.
Samaniego calificó como una ironía los cuestionamientos hacia su persona, teniendo en cuenta que fue la primera y única legisladora en dar una propuesta y reunirse con el sector, refiriéndose a su plan de reajustar los salarios de forma gradual a lo largo de 14 meses, así como de haber planteado la convocatoria a María Teresa Barán y al ministro de Economía, Oscar Lovera, en la reunión de la Mesa Directiva del Senado.
“A la ministra seguramente luego le iban a echar, porque ya estaba muy desgastada, pero porque yo firmé esa acta de acuerdo, ayer a ella le sacaron de su cargo. Te miro a la cara y me duele, compañera”, insistió sobre la destitución de la ministra y casi con la voz entrecortada volvió a dirigirse a Esperanza Martínez, quien se había pronunciado con mucho enojo en contra del acuerdo paralelo.
El cruce de palabras ocurrió durante la reunión de la Mesa Directiva del Senado, luego de acordar los puntos a tratar en la sesión del miércoles.
“A mí no necesitás pedirme disculpas, pediles disculpas a estos colegas tuyos que se fueron con la intención de que no se acepten las renuncias y que a partir de hoy empiecen las cirugías programadas”, reclamó a la opositora.
Le recordó los casi 20 años de lucha que comparten por la defensa de la mujer paraguaya y que, sin embargo, haya tratado la iniciativa del acuerdo como una payasada con la intención de dividir y debilitar a los médicos movilizados.
La senadora por Participación Ciudadana había calificado de pelotudos e imbéciles a los médicos que firmaron el documento con Barán, a espaldas de Sinamed
La opositora dijo que no tiene problemas en pedir disculpas y reconoció como un exabrupto sus expresiones, pero se mantiene en su posición.
“Pocas veces me enojo y pocas veces en mi vida maltrato a las personas y reconozco que fue un maltrato innecesario, pero realmente estaba enojada y ofendida”, argumentó.
Su postura se debe sobre todo a que había advertido a las senadoras Lilian Samaniego y la liberocartista Noelia Cabrera sobre el riesgo de dividir a los médicos con un acuerdo paralelo con los especialistas.
“Les pido disculpas porque los términos fueron agraviantes, pero realmente les digo desde mi takara’a estaba enojada”, manifestó.
Sin embargo, celebró el efecto bumerán de la situación, porque en toda su trayectoria como médica y luchadora desde la época stronista, por primera vez observó que se unieron Sinamed, las sociedades científicas y el Círculo Paraguayo de Médicos, donde la senadora se desempeñó en dos ocasiones como presidenta.
Al mismo tiempo, Martínez desacreditó el motivo que mencionó Samaniego sobre la destitución de la ministra de Salud. “La ministra se fue porque no entendió la crisis sanitaria, no pudo entender y no se pudo ubicar nunca, por eso aceptó este acuerdo con ustedes. Ella misma tenía que decir ‘no puedo yo en este momento traer otra reivindicación, si no podemos cumplir la primera, cómo vamos a cumplir la segunda’”, expresó.
En cambio, ambas coincidieron en que esperan respuestas rápidas del nuevo ministro de Salud, Isaías Fretes.
Samaniego lo reconoció como un excelente proctólogo que operó a miembros de su familia, pero que “lamentablemente pasó por el IPS sin resolver absolutamente nada”. Lo acusó de dejar instalado en la previsional el mismo sistema que su antecesor, Jorge Brítez.
“Patriota, gran proctólogo, historiador comprometido con nuestro país, con el Gobierno, no tienen que pasar cuatro meses para resolver este problema”, lanzó.
A su vez, Esperanza Martínez lo instó a resolver la crisis inmediatamente y que no opere solo para mostrar una imagen positiva de Santiago Peña. “Ojalá que hoy Ricardo Fretes no entre en la misma cuestión de tratar de dilatar y no vaya para tratar de mejorar la cara del Gobierno. Él no puede tardar dos días, tres días para resolver esto, es un tema demasiado sencillo”, concluyó.
Por su parte, el ex Cruzada Nacional Walter Kobylanski se pronunció en contra de la discusión entre ambas senadoras, especialmente por la falta de discreción sobre el debate de un acuerdo en marcha con los médicos.
Sin mencionarla, se refirió a Samaniego para criticar el mérito que intentaba atribuirse para destrabar la huelga de médicos.
“No es para darnos mérito, tenemos la obligación aquí y aquí cada uno para los medios, para las redes ‘a ver qué lindo suena, qué lindo no suena, qué lindo deja de sonar y no estamos solucionando’”, se quejó.
Tampoco estuvo de acuerdo con Martínez, de poner un plazo a Isaías Fretes, ya que considera que le llevará tiempo acomodarse en el cargo e interiorizarse en todo lo relacionado con el reclamo de reajuste salarial de los médicos.