El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) de Paraguay, liderado por Gustavo Villate, enfrenta una crisis doble: un ciberataque que comprometió datos de instituciones estatales y revelaciones de espionaje por parte de Brasil, según documentos de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin). En un contexto donde sostuvo recursos limitados, Villate aseguró que el Gobierno

Ciberataque: «El Gobierno no negocia con delincuentes»
Un reciente ciberataque vulneró sistemas informáticos de instituciones estatales, con los atacantes exigiendo un pago para no publicar datos previamente filtrados. «Nosotros habíamos informado que solicitaban un pago para no hacer una publicación de datos que era un compendio de filtraciones anteriores», explicó Villate. Sin embargo, enfatizó la postura firme del Gobierno: «Siempre recalcamos que el Gobierno no negocia con delincuentes».
Indicó que el MITIC actuó rápidamente para contener el ataque, iniciando investigaciones paralelas y resolviendo vulnerabilidades detectadas. Villate destacó la gravedad de las filtraciones: «Tener vulneración de datos para nosotros es grave. Lo que buscamos es que no vuelva a ocurrir». Sin embargo, admitió limitaciones presupuestarias: «No tenemos el presupuesto que necesitamos para hacer frente a un montón de necesidades. Pero tenemos que trabajar con lo que tenemos y darle resultado a la ciudadanía», declaró.
Ante críticas sobre una supuesta pasividad del MITIC, Villate aclaró que la responsabilidad de administrar los sistemas recae en las instituciones afectadas, no en su cartera. «Yo no puedo ir detrás de una persona y meterle preso. Lo que nosotros hacemos es identificar las vulneraciones y notificarlas», afirmó, subrayando que las atribuciones del MITIC no incluyen acciones penales directas.
Espionaje brasileño: Investigación en curso y negociaciones suspendidas
Paralelamente, un medio brasileño reveló documentos inéditos de Abin que confirman operaciones de espionaje contra Paraguay, incluso durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Villate informó que no recibieron algún tipo de comunicación oficial de Brasil al respecto, pero se tomaron medidas desde febrero, tras un comunicado de Itamaraty. Estas incluyen la convocatoria del embajador paraguayo Juan Ángel Delgadillo, la apertura de una causa en la Fiscalía y la suspensión de las negociaciones del Anexo C del tratado de Itaipú.
«La Fiscalía ya tiene una causa abierta, probablemente ellos ya estén tomando todos esos documentos dentro de esa causa», señaló Villate, quien evitó detallar los equipos comprometidos para no interferir en la investigación.
Además, no descartó la posible complicidad de funcionarios paraguayos, un aspecto que, según el ministro, está bajo escrutinio.
Villate afirmó que Paraguay solicitó a Brasil los documentos que detallan el espionaje y que las negociaciones de Itaipú permanecerán suspendidas hasta que se reciban explicaciones satisfactorias. «Brasil se comprometió a enviar las documentaciones solicitadas tan pronto como finalicen las investigaciones internas», indicó, añadiendo que Paraguay también realiza indagaciones propias.
A pesar de la tensión, destacó la estabilidad operativa de Itaipú: «Tenemos una tranquilidad gracias a las negociaciones llevadas a cabo por este Gobierno, que garantizan una tarifa estable durante 3 años», puntualizó.