ASUNCIÓN. A las 08:00 de este martes, el comisario Carlos Benítez asumirá como comandante interino de la Policía Nacional, con la responsabilidad de abordar varios desafíos que enfrenta la institución. Entre los temas que serán prioridad, destacó la corrupción interna, el aumento del consumo de drogas y el microtráfico, así como la creciente delincuencia urbana.

Benítez resaltó la importancia de luchar contra la corrupción y llevar a cabo una revisión interna para identificar elementos que operan al margen de la ley dentro de la institución policial. Reconoció que este es un desafío significativo, ya que no solo afecta la seguridad ciudadana, sino también la seguridad institucional debido a la información sensible que estos agentes podrían tener.
El aumento en el consumo de drogas y el microtráfico también fueron abordados por el nuevo comandante. Benítez resaltó que aunque la Policía realiza operaciones de detención y confiscación, el problema subyacente es más profundo. Para abordar esta problemática, se estableció una mesa de trabajo con la participación de diversas instituciones, incluyendo la Senad, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Educación y Ciencias, el INDI, Codeni y el Ministerio Público. El objetivo es encontrar soluciones efectivas para combatir el consumo de estupefacientes y el microtráfico.
Otro desafío importante mencionado por Benítez es la delincuencia urbana, destacando la aparición de grupos de delincuentes motorizados, conocidos como “motochorros”. Estos grupos se han vuelto más organizados y ya no operan solo en motocicletas individuales, sino en grupos más grandes, destacó el uniformado. Para enfrentar esta situación, se está planificando la adquisición de nuevas motocicletas y el entrenamiento de personal para el grupo Lince, encargado de patrullaje motorizado.
En cuanto a la formación de nuevos efectivos, el Crio. Benítez mencionó que se reforzó el número de alumnos y egresados en el Colegio de Policía, con aproximadamente 1.000 nuevos suboficiales egresando anualmente. “La fuerza total de la Policía Nacional consta de alrededor de 29.000 efectivos, incluyendo tanto personal de seguridad como funcionarios civiles. De los 29.000 efectivos, más de 22.000 están destinados a tareas de seguridad en todo el país, mientras que el resto se dedica a áreas técnicas como investigación criminal, enseñanza, atención médica, talento humano y justicia policial”, detalló.