En el puerto Caacupemí fue descubierto un cargamento de cocaína de aproximadamente una tonelada, dentro de paquetes de azúcar. El destino inicial era Amberes, Bélgica, desde donde se redistribuiría a otras ciudades.

La Secretaría Nacional Antidrogas ejecutó el operativo Dulzura, mediante el cual constataron el uso de bolsas de azúcar para enviar cocaína a Europa, pero a gran escala, como sucedió durante el Gobierno anterior, cuando las cargas caían en puertos europeos.
La diferencia de esta ocasión es que la droga no pudo salir de Paraguay, debido a los controles de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios y el Ministerio Público.
En un conteo preliminar y, en base a las informaciones previas que ya manejaban los investigadores, son al menos mil kilos de cocaína que iban a ser enviados al puerto de Amberes, Bélgica, desde donde partirían a otros lugares.
El procedimiento continúa en curso y fueron convocados los fiscales Elva Cáceres y Guillermo Sanabria, quienes se encuentran ocupados en otro operativo en el aeropuerto Silvio Pettirossi, donde se detectó un cargamento de armas.