El exdiputado colorado Orlando Arévalo presentó este martes una renuncia irrevocable al Movimiento Honor Colorado, alegando falta de respaldo político tras procesos judiciales en su contra.

En una carta formal dirigida al líder del sector, Arévalo califica su decisión como un paso «coherente y responsable» en un contexto de disputas internas y escrutinio público, apenas dos días después de su imputación por presunto cohecho pasivo agravado.
Desde Lambaré, donde preside la seccional 35/2 del Partido Colorado, Arévalo comunicó su salida del movimiento, enfatizando que la determinación surgió de un «proceso de diálogo y reflexión» con su equipo político.
«No se trata de una decisión impulsiva ni circunstancial», escribió, al detallar intentos fallidos de diálogo con el liderazgo del movimiento y una supuesta exposición a «cálculos políticos» que lo dejaron «solo» en momentos clave.
Arévalo, quien hasta febrero de 2025 ocupó una banca en la Cámara de Diputados por la bancada Honor Colorado, hizo referencia explícita a su sumisión voluntaria a la justicia en un caso anterior, renunciando a fueros parlamentarios para enfrentar acusaciones sin «admisión de culpa», sino como un acto de «transparencia».
Sin embargo, lamentó la ausencia de «respaldo o contención» por parte del movimiento, lo que contrastó con el apoyo de miles de votantes que confiaron en su representación territorial. «Mi figura fue expuesta como carne de cañón en un contexto de disputa y cálculo político», sostuvo, criticando decisiones adoptadas por figuras del comando central sin asumir «responsabilidades políticas propias».
Arévalo fue imputado el pasado 15 de diciembre por el Ministerio Público por presunto cohecho pasivo agravado, en un supuesto esquema de corrupción que involucra a exmagistradas y presuntas coimas.