¡Otra vez! Ascensores fuera de servicio en IPS afectan a personas mayores y embarazadas

11/02/2026 13:37

Pese a que el Instituto de Previsión Social (IPS) se jactó hace semanas de los avances del millonario plan de mejoramiento de la infraestructura del Hospital Central –que tiene una antigüedad de 56 años–, en medio de esas obras persisten algunas falencias como las de siempre: “ascensores fuera de servicio”.



Dos de los tres ascensores, ubicados cerca de la entrada principal, no funcionan desde hace casi un mes e impactan en la movilidad de personas de la tercera edad, las embarazadas y las puérperas. En total, en el edificio principal se cuenta con 19 ascensores, en distintos bloques, algunos son para el traslado de asegurados y otros de los pacientes internados.

En medio de la crisis de salud que atraviesa la previsional, se denuncian cada día las falencias en la infraestructura del Hospital Central. A ello se suman los gastos de bolsillo a causa del desabastecimiento de medicamentos e insumos, la falta de mantenimiento de equipos biomédicos esenciales para cirugías y el vencimiento de contratos de mantenimiento tercerizados, que se destaparon tras el caso de Braulio Vázquez, que murió esperando un cateterismo.

En el caso de los ascensores, la situación se arrastra desde enero pasado, según los testimonios de los asegurados, que resignados, optan por subir los escalones para ir a los servicios de clínica médica, pediatría, obstetricia, cirugía endovascular y otros.

“Arreglen carajo”, se lee en letras negras sobre la puerta del elevador del medio, ubicado en el quinto piso. “Parece que la gente ya se enojó”, le dijo un asegurado a una funcionaria que pasaba por el sitio. Ella respondió con un tono de hartazgo: “Hace mucho que no funciona”.

Un cartel pegado en la puerta informa: “Atención. Ascensor en reparación. Pedimos disculpas por las molestias ocasionadas”. Pero no se visualizan obreros trabajando en la reparación del elevador. Solo aquellos que pintan las paredes, reparan los pisos y recorren los pasillos.

 

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Un mensaje para pedir la reparación del ascensor. 

Foto: Dardo Ramírez.

Una asegurada de más de 65 años, apoyada en un bastón, aguardó más de 20 minutos frente al ascensor del primer piso. Su estado no le permitía usar la escalera, por lo que tuvo que esperar para usar el elevador y evitar las escaleras, que no era una opción debido a su estado.

Una madre, con su hijo de casi un mes en brazos, esperó unos minutos frente al ascensor, pero se resignó y bajó los escalones desde el cuarto piso.

“Hace mucho que no anda el ascensor”, le contó un asegurado a otro mientras subían las escaleras. Las personas se agolpan frente a la puerta del único que funciona, pero a veces la espera termina colapsando la paciente del asegurado, que se arma de valor y sube cada escalón en medio del bochornoso calor que se siente en cada piso, debido a que algunas zonas no están acondicionadas.

Así es el ajetreo diario en el Hospital Central, las personas suben y baja las escaleras en masa. En el segundo piso, en Neonatología, el paso se desacelera debido a la gran cantidad de familiares y acompañantes que aguardan informes sobre los partos o traslados de las madres, que se apostan en las escaleras debido al escaso espacio en la zona.

Cada piso es un mundo diferente, de distintos servicios, del cual emergen no solo asegurados o pacientes, sino también los vendedores ambulantes que recorren cada pasillo sin ningún control y ofreciendo distintos tipos de alimentos.

Mientras, en medio de la crisis de salud de la previsional, los asegurados deberán seguir esperando respuestas para una mejor atención o servicio, o la puesta en marcha de la reparación de los ascensores, que son indispensables para el traslado de los asegurados, en medio de la actual ola de calor.

Desde el Departamento de Prensa del IPS no designaron a un vocero para una entrevista sobre la situación de los ascensores del Hospital Central.