Una vez cancelado el proceso de compra y con objetivo puesto en alquilar los equipos, el director de Financiamiento Político del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Christian Ruiz Díaz, manifestó que se acogerán a un procedimiento abreviado que se hace por la vía de la excepción y que tiene como característica que los plazos sean más breves en relación a al proceso ordinario.

«Tenemos proyectado tener las máquinas de votación en el país por lo menos dos meses antes de las elecciones internas», puntualizó.
Por otra parte, mencionó que las empresas descalificadas durante el anterior proceso licitatoria, podrán presentarse nuevamente para este llamado destinado al arrendamiento.
«Hasta la fecha desconocemos cuáles son las empresas que van a tener interés en participar en un proceso de arrendamiento», añadió. «Remitiremos el Pliego de Bases y Condiciones a la DNCP para que haga la publicación», agregó.
«La adquisición de las máquinas de votación nos iba a otorgar autonomía tecnológica»
Finamente, Ruiz Díaz reconoció que la compra de los equipos iba a generar la facilidad necesaria para elaborar un software propio, permitiendo así contar con más tiempo para capacitación y auditoría.