En el marco del Día Mundial del Corazón, el doctor Javier Galeano, jefe de Cardiología del Hospital de Clínicas, advierte sobre la urgencia de promover los chequeos preventivos y cambios de hábitos para recordar que el 80% de estas complicaciones fatales son totalmente evitables. Resaltó un alarmante incremento de casos en adultos jóvenes a partir de los 30 años que padecen de enfermedades cardiovasculares.

En el marco del Día Mundial del Corazón, la alarmante cifra de más de 7.000 muertes al año en Paraguay vuelve a poner bajo el foco a las enfermedades cardiovasculares como la principal causa de muerte en el país, superando ampliamente al cáncer, remarcó el doctor Javier Galeano, jefe de la División de Medicina Cardiovascular de Adultos y coordinador del Programa de Especialización en Cardiología de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Hospital de Clínicas.
Es por ello que cada 29 de setiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón para buscar concienciar sobre la prevención, el control y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en el mundo.
Galeano señaló, en entrevista con Última Hora, que la mayoría de los pacientes acuden a la consulta en etapas avanzadas de la enfermedad coronaria con antecedentes de infarto, insuficiencia cardiaca o arritmias como la fibrilación auricular.
El especialista remarcó que estas afecciones graves, cada vez más comunes en personas jóvenes, son el resultado de factores prevenibles como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo que representan un alto costo económico para la población y el sistema de salud.
El profesional recordó que el 80% de estas afecciones graves se pueden evitar a tiempo antes de transformarse en episodios fatales o invalidantes.
“Estamos hablando a partir de más de 30 años, ya tuvimos montones de casos y son personas que llamamos económicamente activas. A veces, son sustentos de sus familias y una persona con esa edad que tenga una afectación de su corazón, lo dejás sin trabajar por mucho tiempo y genera todo un impacto en el entorno familiar”, lamentó.
Indicó que la mayoría de los casos de afectaciones cardiacas en jóvenes responde a una peligrosa combinación de factores de riesgo que predisponen al organismo al desarrollo prematuro de patologías cardiacas.
“El 80% de estas afecciones graves puede prevenirse a tiempo.”
“Es la sumatoria de todos los factores como la prevalencia de hipertensión, el sedentarismo, todo el mundo ahorita está sentado, es poca la gente que se mueve, la mala alimentación, niveles altos de colesterol, niveles altos de azúcar en la sangre y la parte genética”, enfatizó Galeano.
El médico expuso que las cifras epidemiológicas a nivel nacional revelan un cuadro complejo.
“Cerca del 40% de la población adulta padece hipertensión arterial, el sedentarismo supera el 50%, el sobrepeso y la obesidad alcanzan a entre el 60% y 70%, y la diabetes afecta a más del 10%. En una reciente jornada de evaluación realizada por el equipo de Cardiología de Clínicas en el Parque Ñu Guazú, los médicos detectaron a decenas de personas que padecían presión alta sin saberlo”, remarcó.
Por este motivo, el médico insistió en catalogar a esta afección como un enemigo silencioso.
“Muchas veces no consideran a la hipertensión un asesino silencioso porque la persona ni siquiera se da cuenta de que lo padece hasta que se presentan con esas complicaciones serias como el infarto o un ACV; entonces sabemos que las enfermedades cardiovasculares tienen un alto impacto tanto desde el punto de vista social como en la salud pública y los costos”, advirtió.

Cerca del 40% de la población adulta padece hipertensión arterial, el sedentarismo supera el 50%.
Foto: Magnific.
Galeano enmarcó que frente a este escenario, la estrategia fundamental radica en el chequeo preventivo a partir de los 18 años y la adopción de hábitos saludables que no requieren grandes inversiones económicas.
“La mayoría de la población acude tarde cuando la enfermedad cardiovascular ya está en una etapa avanzada. Estamos trabajando mucho en actividades de concienciación, muy de cerca con el área de nutrición y con todos los médicos, tratando de concienciar al paciente sobre lo que son las enfermedades cardiovasculares, tratarlas y, por sobre todo, llegar a la meta en el tratamiento. No es solamente tomar medicamentos, sino cambiar los hábitos alimentarios. Tenemos charlas educativas con el departamento de nutrición sobre cómo debe alimentarse un paciente, teniendo en cuenta, por supuesto, la realidad de cada familia. Pequeños cambios producen muy buenos resultados a corto y mediano plazo”, explicó.
“La hipertensión es un asesino silencioso: muchas personas no saben que la tienen.”
Aclaró que el movimiento cotidiano del trabajo no reemplaza a la actividad física constante y los entrenamientos e instó a las personas a realizar caminatas continuas de al menos 40 a 50 minutos, entre tres y cinco veces por semana.
“Se debe evitar siempre la comida con grasa, de tipo frituras; incorporar siempre las frutas y las verduras que, gracias a Dios, tenemos en nuestro medio todo el año, disponibles, de excelente calidad y a muy buen precio. Disminuir el consumo de carne y grasa ayuda muchísimo a mantener o estabilizar estos parámetros”, señaló, destacando que pequeños ajustes en el plato familiar generan enormes beneficios a corto plazo.

Recomendaciones a tener en cuenta.
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Otro de los mitos que desmintió el profesional es la creencia de que los problemas del corazón afectan predominantemente a los hombres, aclarando que en las mujeres la tasa de mortalidad cardiovascular es igualmente alta y suele diagnosticarse de forma tardía por estar enfocadas casi exclusivamente en controles ginecológicos.
“La persona mayor de 18 años siempre tiene que hacerse sus controles anuales de presión y hacerse su análisis básico, por lo menos de colesterol y azúcar, para que podamos prevenir. Si un paciente joven tiene esos factores de riesgo, es lo más probable que entre los 25 y 40 años tenga algún grado de complicación seria que es totalmente prevenible si uno trata esa hipertensión en forma, a tiempo, si trata ese colesterol alto y llega a la meta. Entonces, el cambio de hábitos, si hace algo de actividad física por lo menos 3 a 4 veces por semana, por supuesto, el resultado va a ser extraordinario”, remarcó.

El 80% de todas estas enfermedades graves pueden ser prevenidas tratando estos factores, que son la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo y el sobrepeso.
Foto: Creación-ÚH.
Remarcó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el 80% de todas estas enfermedades graves pueden ser prevenidas tratando estos factores, que son la hipertensión, la diabetes, el sedentarismo y el sobrepeso.
“A una persona que ya cuenta con problemas cardíacos se le realiza lo que llamamos rehabilitación cardiovascular. Supongamos que un paciente haya tenido algún cuadro de infarto o un cuadro de insuficiencia cardíaca. Nosotros evaluamos, vemos su condición y tenemos un programa de rehabilitación que realizamos en función, por supuesto, de su capacidad física y de los resultados que muestra la evaluación de su corazón, hasta qué punto puede hacer. Pero lo que sí es claro es que tiene que tener actividad física nuevamente de manera permanente”, destacó.
Asimismo, ante la presencia de señales de alarma como el dolor de pecho, instó a acudir de inmediato a un centro asistencial para realizar un electrocardiograma y análisis de sangre básicos, ya que en un infarto la rapidez de respuesta es determinante para salvar el tejido cardiaco y la vida del paciente.
“No es solamente tomar medicamentos, sino cambiar los hábitos alimentarios.”
El doctor sostuvo que en el país no toda la población cuenta con acceso a los estudios de alto costo que requieren los tratamientos cardiológicos, debido a que son pocos los centros bien equipados para el área cardiológica.
“En el Hospital de Clínicas tenemos primeramente consultorios de atención a la mañana y a la tarde; se han habilitado ambos turnos. Tenemos la realización de estudios de todo tipo cardiológico, como el ecocardiograma y la ergometría. Sabemos cómo están las arterias carótidas, tenemos estudios para detectar las arritmias, también estudios como cateterismo cardíaco y, por supuesto, también hacemos cirugía cardíaca. Pero los centros especializados en cardiología son muy reducidos a nivel país. Tenemos solamente los grandes centros, como son el Hospital de San Jorge, el Hospital de Clínicas, el Hospital Nacional de Itauguá y el IPS, y después las instituciones privadas de muy alto costo y de difícil acceso para la población”, refirió.
Galeano concluyó que las enfermedades crónicas “no son invisibles”.
“Acudan a los centros de salud, soliciten un control de su presión arterial, sepan cómo están sus niveles de colesterol y azúcar. Muchos piensan que tratando un mes o seis meses se soluciona, pero no; la mayoría de estos tratamientos son permanentes o de por vida. Por eso hablamos de cambios de estilo de vida”, finalizó, instando a la ciudadanía a tener un estilo de vida saludable y realizarse los chequeos de prevención.