Un posible caso de trata de personas fue descubierto durante un allanamiento realizado en la noche de este miércoles en Ciudad del Este, Departamento de Alto Paraná. Fueron localizados más de 60 ciudadanos chinos, encerrados en un antiguo hotel denominado Betel, ubicado en el Area 4, en condiciones infrahumanas.

Durante el allanamiento fue detenido Diego Nemecio Espinoza Paredes, quien sería el encargado del local, por orden de la fiscala Vivian Coronel, quien junto a los agentes del Departamento de Cooperación Policial Internacional indagan el caso denominado Dragón Jade.
El grupo estaba integrado por 61 hombres y tres mujeres, todos adultos, que permanecían en un espacio reducido utilizado para dormir y cocinar. Según constató la Fiscalía, las ventanas y los accesos del inmueble estaban soldados, impidiendo que sus ocupantes pudieran salir libremente.
Las condiciones encontradas durante la intervención llevaron a los investigadores a sospechar de un esquema de trata de personas con fines de explotación laboral y sexual.

Lugar intervenida por las autoridades antitrata.
Foto: Gentileza.
La fiscala Vivian Andrea Coronel señaló que las mujeres también podrían haber sido víctimas de explotación sexual. Los primeros elementos recogidos, afirmó, permitieron constatar una situación de explotación en el establecimiento.
Dos de los orientales presentaban signos de estrés y cansancio, pero como ninguno hablaba español, los intervinientes no pudieron comunicarse con ellos. Solo algunos hablaban en inglés, según constataron.
El comisario Carlos Duré, jefe del referido Departamento, explicó que uno de los objetivos principales es identificar a los propietarios del inmueble y establecer quiénes administraban el establecimiento, además de determinar qué actividades se desarrollaban en su interior.
Para ello, los intervinientes incautaron teléfonos celulares, computadoras de escritorio, notebooks, dispositivos de almacenamiento y documentos. Los equipos informáticos serán sometidos a análisis técnicos para recuperar la información y reconstruir el funcionamiento del lugar.
La Fiscalía también busca establecer cómo llegaron los 64 ciudadanos a Paraguay y quiénes intervinieron en su traslado. La fiscala Coronel no descartó que hayan utilizado documentos falsos o ingresado de manera irregular al territorio nacional.