El secretario general de la Organización del Tratamo del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, advirtió este jueves en Berlín que los países aliados son el próximo objetivo del Kremlin y urgió a incrementar de manera inmediata el gasto en defensa y la producción de armamento para disuadir un posible conflicto con Moscú.

“Hoy estoy aquí para explicarles cuál es la postura de la OTAN y qué debemos hacer para detener una guerra antes de que comience. Y para ello, debemos ser muy claros sobre una amenaza: somos el próximo objetivo de Rusia”, declaró Rutte durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC).
El líder de la Alianza Atlántica insistió en que los miembros deben permanecer “fuertes, confiados y firmes” frente a la amenaza rusa, pero sin caer en la autocomplacencia, porque “las fuerzas oscuras de la opresión están de nuevo en marcha”.
“Me temo que muchos se muestran discretamente complacientes, muchos no perciben la urgencia y creen que el tiempo está de nuestro lado, pero no es así. Es hora de actuar”, subrayó Rutte.