Esta batalla se desarrolló en el contexto de la Guerra de la Triple Alianza, donde Paraguay se enfrentó a las fuerzas combinadas de Argentina, Brasil y Uruguay. Este enfrentamiento, que tuvo lugar el 22 de septiembre de 1866, es considerado no solo la victoria más destacada de Paraguay en la guerra, sino también en toda su historia militar.

Los aliados no pudieron acercarse a las trincheras paraguayas debido a las trampas ocultas por las aguas de las lluvias caídas, y los pocos soldados que lograron hacerlo fueron literalmente fusilados. A medida que intentaban retroceder, la llegada de refuerzos los obligaba a cargar nuevamente, siendo rechazados en todos sus ataques. La situación no cambió durante el transcurso de la batalla, y los paraguayos continuaron causando numerosas bajas a los aliados.
Al final de la batalla, las bajas de los aliados ascendieron a 10.000 soldados, en su mayoría muertos y heridos. En contraste, las bajas paraguayas fueron insignificantes, ya que no superaron el centenar.
Fuente: sni.gov.py