El Gobierno suizo anunció este lunes la congelación de los activos del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de su primer ministro, Mijaíl Michoustine, de su ministro de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, y de otros miembros de su gabinete.

Esas sanciones entrarán en vigor de forma inmediata y son consecuencia de las violaciones del derecho internacional de las que Suiza considera que esas personas son responsables, debido al conflicto bélico desatado entre Rusia y Ucrania.
"Se trata de un gran paso para Suiza", un país tradicionalmente neutro, afirmó el presidente de la Confederación Helvética, Ignazio Cassis, a la prensa, agregando que el Consejo Federal tomó esta decisión "con convicción, de una forma reflexiva e inequívoca".
Las autoridades suizas –que parecían dubitativas a la hora de aplicar sanciones tras la invasión~ estaban bajo fuertes presiones desde hace días para alinearse con la UE y Estados Unidos.
Por su parte, la ministra de Justicia, Karin Keller-Sutter, indicó que además cinco magnates rusos o ucranianos "muy cercanos a Vladimir Putin" y con vínculos muy importantes en Suiza "tienen la prohibición de entrar en Suiza".
Estas personas -cuya identidad no fue difundida- carecen de permiso de residencia en Suiza pero tienen importantes "vínculos económicos sobre todo en las finanzas y en el negocio de las materias primas", agregó.