Este martes 3 de noviembre asumirán los 263 intendentes electos en las Municipales 2026 del pasado 4 de octubre, junto con los nuevos concejales, dando inicio a un nuevo periodo de administración que se extenderá hasta el 2031. Del total de jefes comunales electos, solo el 11,4% son mujeres, según el TSJE.

La renovación de autoridades representa un nuevo escenario para los municipios del país, aunque los desafíos que deberán enfrentar los jefes comunales tienen varios puntos en común: mejorar la infraestructura urbana, garantizar los servicios básicos, ordenar las finanzas municipales y responder a las demandas de una ciudadanía que reclama soluciones a problemas cotidianos.
De acuerdo con los resultados electorales, la Asociación Nacional Republicana (ANR) obtuvo 187 intendencias, mientras que el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), consiguió 34. Las demás administraciones quedaron distribuidas entre distintas organizaciones políticas, movimientos y alianzas electorales
Estas elecciones también mostraron el debilitamiento del PLRA, ya que ganó en 34 distritos, lo que significa una reducción de 28 intendencias en comparación con el 2021, que en ese entonces obtuvo 62 en total. Se trata del partido político de la oposición más grande con una solidez en crisis.
Una de las particularidades de los últimos comicios es la baja representación femenina en los cargos ejecutivos municipales. De los 263 intendentes electos, solamente el 11,4% son mujeres, según los datos publicados por el Tribunal Superior de la Justicia Electoral (TSJE).
Cabe señalar que también asumirán 2.832 concejales en todo el país. Los ediles tendrán a su cargo las funciones deliberativas, normativas y de control, mientras que los intendentes deberán administrar los recursos y ejecutar las políticas municipales.
La composición política de cada Junta Municipal es factor importante para la aprobación de presupuestos y proyectos. Para citar el ejemplo más representativo, en Asunción asumirá la intendenta de la oposición, Soledad Núñez, con un cuerpo legislativo compuesto en su mayoría por colorados, con 15 ediles de ese sector y 9 opositores.
Uno de los principales desafíos para las nuevas administraciones será conocer la situación financiera en la que reciben sus respectivas municipalidades. Las deudas acumuladas, los compromisos con proveedores, las obligaciones salariales y la capacidad de recaudación condicionarán el margen de acción de los nuevos jefes comunales.
A esto se suman los problemas de infraestructura, como el deterioro de las calles, la falta de pavimentación, los sistemas de desagüe pluvial insuficientes y las dificultades de conectividad en distintos distritos.
La gestión de los residuos sólidos es uno de los grandes desafíos para los municipios.
La acumulación de basura en calles, plazas, arroyos y espacios públicos, la proliferación de vertederos clandestinos y la quema ilegal de desperdicios generan problemas ambientales y sanitarios. A esto se suma la escasa recuperación de materiales reciclables.
La deficiencia en los servicios de recolección no solo afecta la imagen de las ciudades, sino que también favorece la proliferación de roedores, moscas y mosquitos transmisores de enfermedades, además de provocar contaminación del suelo, el agua y el aire.
Las nuevas administraciones deberán mejorar los sistemas de recolección, fortalecer los controles y avanzar hacia políticas de separación, reciclaje y disposición adecuada de los residuos, en cumplimiento de la Ley N.º 3956/09 de Gestión Integral de los Residuos Sólidos.
Otro problema que requiere atención es la polución sonora.
En las zonas urbanas donde los vecinos denuncian ruidos excesivos provenientes de locales nocturnos, bares, discotecas, talleres y vehículos con equipos de sonido. El control de los niveles de ruido, la fiscalización de los establecimientos y la aplicación de las ordenanzas municipales representan otro desafío para las nuevas administraciones.

En el área metropolitana, los intendentes deberán enfrentar además problemas vinculados al tránsito, la expansión urbana desordenada, la ocupación de espacios públicos y la necesidad de mejorar la coordinación con otras instituciones del Estado.
En los municipios del interior, se presentan también estos desafíos: el mantenimiento de caminos vecinales, el acceso a servicios, la infraestructura comunitaria y la atención a las necesidades de las compañías y comunidades rurales.
La capital del país tendrá una situación particular con la asunción de Soledad Núñez, quien recibirá una Comuna marcada por problemas financieros, cuestionamientos sobre el manejo de los bonos, una estructura de funcionarios que deberá ser revisada y deficiencias en los servicios públicos.
La recuperación de las calles, la reactivación de las obras de desagüe, la recolección de basura y el ordenamiento administrativo figuran entre los principales asuntos que deberá atender la nueva administración.
La situación de Asunción también representa un desafío por el volumen de recursos que administra y por la cantidad de servicios que debe prestar a una población que supera a sus residentes, debido al ingreso diario de trabajadores, estudiantes y personas que acuden a la capital desde otras ciudades.