El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, explicó que a inicios de este 2026 se dieron los primeros elementos de sospecha respecto al subcomisario Derlis Cáceres, apartado hace un mes de su cargo como director de Inteligencia Penitenciaria. Actualmente, está detenido tras la liberación de reclusos de la cárcel de Emboscada.

Al ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, en contacto con radio Monumental 1080 AM, le consultaron cuándo identificaron los primeros elementos de sospecha respecto a Derlis Cáceres y las funciones que cumplía como jefe de Inteligencia Penitenciaria.
En ese sentido, detalló que los primeros indicios fueron detectados a inicios de este año. Sin embargo, la destitución de su cargo llegó hace apenas un mes.
Actualmente, está detenido y siendo investigado a raíz de su supuesta implicación en la liberación de dos reclusos de la Penitenciaría Martín Mendoza de Emboscada. Además, su vivienda en Villa Elisa también fue allanada.
“Esto es dinámico. Uno cuando recibe información y cuando se detectan irregularidades se convoca a los actores, se pide informes, se coteja la información. Uno va cotejando y hablando con los actores”, mencionó.
Seguidamente, le consultaron por qué no apartaron a Cáceres y dejaron que siga en el cargo y el alto funcionario del Estado alegó que “puede ocurrir una cuestión puntual de desempeño”, pero que si eso “se da en otra situación, ahí se toman las decisiones”.
“Cuando uno tiene la prueba de eso, finalmente avanza en la toma de decisiones”, acotó.
Tras la destitución de Cáceres, informó también se había ordenado una auditoria y una investigación de Asuntos Internos y Anticorrupción, para “hechos puntuales que tiene que ver con el traslado de las personas privadas de libertad y la ubicación de estas personas”.
Siguió señalando que “hay muchas cosas que se deben reencausar”, pero estos hechos puntuales que se dan en la Penitenciaría Martín Mendoza “hacen al recambio y también a la búsqueda de encontrar los recursos humanos que realmente estén a la altura de lo que el Ministerio de Justicia necesita”.
Agregó que comenzaron a indagar cuando se comenzó a detectar el ingreso de sustancias prohibidas, celulares o se daban privilegios para un grupo determinado.
“Cuando se hacían trabajos en conjunto con la Policía y se detectaba el ingreso de sustancias prohibidas, celulares o privilegios para un grupo determinado, lo primero que uno se pregunta es dónde está la unidad de inteligencia que no está informando que esto está ocurriendo. Ahí es donde se empieza a indagar”, indicó.
Finalmente, la destitución de Cáceres llegó “porque no se estaban encausando las cosas”.
En otro momento, le pidieron que califique y describa el desempeño del viceministro de Política Criminal y Penitenciaria, Rubén Maciel, quien presentó su renuncia al darse a conocer que su hermano, de profesión abogado, representaba a uno de los reclusos del mismo penal, que estaba beneficiado con una celda vip.
“Tiene un perfil bastante técnico, es una persona formada en Derecho, tiene especializaciones y mucha experiencia. El viceministro Maciel siempre gozó de mi confianza hasta que se detectó esta irregularidad”, sentenció.
A raíz de la escape de reclusos, Justicia también tomó la decisión de destituir al director de Establecimientos Penitenciarios, Rubén Peña.
También, fue detenido el director del penal Pablo Abel González Apuril y los agentes penitenciarios Pedro Antonio Balbuena Gayoso, Leandro David Guzmán Maidana, Héctor Enrique Ozuna Giménez (32) y Carlos Martín Agüero Cáceres (29), que tenían en su poder el teléfono del director.
Los presos que se fugaron se encontraban alojados en la celda 10 del Módulo 7, un sector que corresponde al área de alta seguridad de la penitenciaría, contigua al Módulo 8, de máxima seguridad.