Alto costo de vida de brasileños se convierte en lastre para Lula

24/08/2026 15:38

Elecciones “Todo está caro”, dicen brasileños endeudados.



SÃO PAULO

La inflación está bajo control y el desempleo se encuentra en mínimos históricos en Brasil, pero en la calle cunde la sensación de que el dinero no alcanza. Y esta percepción, alimentada por el alto endeudamiento de las familias, amenaza con convertirse en un lastre para las opciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre.

Su principal rival en las urnas, Flávio Bolsonaro, primogénito del ex presidente Jair Bolsonaro, no desaprovecha la oportunidad. Cada día de campaña promete rebajas de impuestos y medidas para reducir los “precios estratosféricos” de los alimentos, que dan la sensación de no ser asequibles para un país donde “todo el mundo está endeudado”.

La inflación, de hecho, se encuentra en el 4,44% interanual, dentro de la meta del Banco Central, y el precio de los alimentos se ha incrementado incluso menos que esa cifra, pero aun así, muchos brasileños sienten que su poder de compra se ha corroído.

Antónia de Soriano, una jubilada, dice a EFE que su situación está “apretada”; le parece todo caro en las tiendas y es poco optimista de cara a los próximos meses.

“La situación ya está mal ahora, pero después de las elecciones los precios van a subir más”, intuye la jubilada.

SOBREENDEUDAMIENTO. Una de las principales causas de que el dinero no alcance es que los brasileños se han endeudado en exceso.

Ocho de cada diez brasileños tienen deudas y casi un tercio de las familias acumula pagos atrasados, según datos de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), la patronal del sector.

El economista Rafael Chaves, coordinador del doctorado de la Escuela Brasileña de Economía y Finanzas de la Fundación Getúlio Vargas, advierte que el endeudamiento presiona el mercado de crédito y esto puede causar un ajuste en cascada: un descenso del consumo, seguido de una caída en la inversión de las empresas y del gasto público.

“Cuando la realidad se impone, el ajuste empeora la percepción de bienestar, de las familias, de las perspectivas de las empresas. Esto se traduce en insatisfacción y puede afectar las elecciones favoreciendo el cambio”, afirma el economista. El Gobierno de Lula, apunta, “intentó empujar el problema para el año que viene” cuando lanzó un programa de renegociación de deudas llamado Desenrola, que dio alivio a familias morosas, pero no atacó la raíz del mal.

AJUSTE FISCAL. Con las tasas de interés oficiales al 14% y las de la tarjeta de crédito en el 400% anual, no se puede mitigar el sobreendeudamiento familiar sin un ajuste fiscal dirigido a controlar la deuda pública, que ha llegado a un “nivel límite” del 82 % del PIB. “El ajuste siempre acaba llegando. Es correcto afirmar que cualquier gobierno va a tener que enfrentar eso. La crisis está contratada por las decisiones de los últimos años, porque se elevaron los impuestos, pero los gastos aumentaron aún más”, comenta Chaves.

Y si no se acometen las reformas fiscales, subraya el experto, “el ajuste llegará a través de la inflación”, lo que tendrá un efecto “perverso” para las familias de baja renta.

La situación económica es uno de los factores que han mermado la valoración del Gobierno en las encuestas y que están limitando el potencial de la candidatura de Lula.

La encuesta más reciente, de la reputada firma Datafolha, divulgada el pasado viernes, sitúa a Lula con el 39 % de las intenciones de voto, frente al 32% de Flávio Bolsonaro.

Hace cuatro años, a estas alturas de la campaña, Lula tenía ocho puntos más, un 47 %, frente al 32% del entonces presidente Jair Bolsonaro, según datos de la misma encuestadora.

 

Esta semana se retoma la negociación sobre aranceles

Jamieson Greer Hearing

Jamieson Greer

Tom Williams/CQ Roll Call

Los responsables por las negociaciones comerciales entre Brasil y Estados Unidos retomaron sus contactos tras la conversación telefónica en la que los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump acordaron continuar las negociaciones entre ambos países sobre aranceles comerciales, informaron fuentes oficiales.

Los dos mandatarios coincidieron en que seguir en la mesa de negociaciones es la mejor opción para resolver la crisis provocada por la decisión de Washington de imponer aranceles adicionales que pueden llegar al 37,5 % sobre una parte de los productos brasileños importados.

ENCUENTRO PAUTADO. Una vez concluida la conversación entre los jefes de Estado, el representante comercial de los Estados Unidos, Jamieson Greer y el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Marcio Elías Rosa, acordaron una reunión que permita retomar las negociaciones sobre los aranceles, informó el Gobierno brasileño.

En la conversación fue decidida que Rosa y diplomáticos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil se reunirán con los representantes de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos esta semana en una fecha que aún será definida por los dos países, según un comunicado del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio. La conversación telefónica entre los jefes de Estado de ambos países y la aprobación de Trump a la retomada de las negociaciones “abrieron un nuevo canal de diálogo y refuerzan la perspectiva de una solución negociada, como siempre fue defendida por el Gobierno brasileño”, según el comunicado. EFE.