El presidente de El Salvador Nayib Bukele, fue uno de los oradores invitados al escenario de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que se realizó en la ciudad de Maryland.

Allí, en medio del aplauso y la aclamación del público, cuestionó la política económica de Estados Unidos.
Además de destacar la importancia de defender el manejo adecuado de las instituciones, Bukele expuso su visión de la crisis económica que ha venido afectando al país del norte en los últimos años. En varios puntos de su discurso reiteró que Estados Unidos está inmerso en “una burbuja que tarde o temprano terminará por estallar”.
Para el mandatario salvadoreño, la raíz del problema que afecta actualmente a los estadounidenses está en la impresión ilimitada de dinero inorgánico que se estableció como eje de la política económica, sobre todo en los tiempos de la pandemia de Covid.
Y fue justo este tema sobre el que Bukele puso énfasis en su discurso, explicando la forma en que se financian los gobiernos y desmontando la idea, a su juicio ilusoria, de que los recursos del Estado provienen del pago de impuestos.
«Los impuestos no son para financiar al gobierno de EE.UU. Entonces, ¿quién lo financia? Se financia con bonos emitidos por el Departamento del Tesoro. Es decir, papel. Pero ¿quién compra esos bonos? Principalmente la Reserva Federal (Fed). ¿Y cómo los compra? Imprimiendo dinero. ¿Y qué respaldo tiene la Fed para el dinero que imprime? Pues los propios bonos del Tesoro. En esencia, el gobierno se financia con dinero que viene de la nada. Un papel respalda a otro papel», subrayó.
“La respuesta es sencilla pero impactante”, acotó de inmediato Bukele, diciendo a los asistentes que el problema real es que están pagando impuestos altos solo para mantener la ilusión de que financian al gobierno.
Advierte, en ese sentido, que si la mayoría de los estadounidenses y el resto del mundo se llegaran a enterar “de esta farsa”, se perdería toda la confianza en su moneda. “Caería el dólar y con él la civilización occidental”, enfatizó.