Un operativo policial permitió capturar en una vivienda de Juan E. O’Leary, departamento de Alto Paraná, a Mario Pucheta Martínez, de 57 años, quien registra múltiples órdenes de captura en Paraguay y Brasil por presunto narcotráfico y lavado de activos. El hombre también está señalado como uno de los presuntos autores intelectuales del megarrobo a la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas de Ciudad del Este (ATC).

Pucheta habría logrado permanecer prófugo durante años mediante una estrategia que incluyó cambios de identidad y una profunda transformación de su apariencia. De acuerdo con los investigadores, se sometió a varias cirugías estéticas para modificar sus facciones y llegó a utilizar al menos tres identidades. Incluso habría contado con hasta cinco documentos de identidad, entre ellos una cédula brasileña.
El cambio físico habría sido tan significativo que el comisario Carlos Duré manifestó que actualmente el detenido aparentaría tener entre 40 y 45 años, pese a sus 57 años. Esta transformación le habría permitido desplazarse durante largo tiempo sin ser reconocido por las autoridades.
La investigación sobre el asalto a la bóveda de la Asociación de Trabajadores Cambistas de Ciudad del Este tomó fuerza a partir de las declaraciones de Fabio Dronaldo Moraes, alias “Gordiño”, quien habría identificado a Pucheta como uno de los principales responsables de la planificación del millonario golpe.
Los antecedentes recopilados por organismos de seguridad de Paraguay y Brasil también relacionan a Pucheta con Fernandinho Beira Mar, uno de los históricos referentes del Comando Vermelho (CV), actualmente recluido en una penitenciaría federal brasileña. Según los registros investigativos, habría actuado durante años como hombre de confianza del conocido narcotraficante.
Otro elemento que despierta el interés de los investigadores es la presunta articulación entre integrantes de distintas organizaciones criminales para concretar el millonario asalto. Pucheta registra vínculos atribuidos al Comando Vermelho y al Primer Comando da Capital (PCC), mientras que “Gordiño” estaría relacionado con Bala na Cara, organización criminal con fuerte presencia en Rio Grande do Sul.