Cataratas del Iguazú: Desmontarán en forma preventiva la pasarela de la Garganta del Diablo

03/08/2026 15:59

La administración del Parque Nacional Iguazú, en Argentina, confirmó que desmontará de manera preventiva la pasarela y el mirador de la Garganta del Diablo ante la previsión de fuertes crecidas del río Iguazú durante los próximos meses. La medida busca evitar daños a la estructura y reducir el tiempo de cierre del principal atractivo turístico del parque.



La autorización fue concedida a la empresa concesionaria Iguazú Argentina, que iniciará el retiro de las estructuras metálicas en la zona de la Garganta del Diablo a partir de este lunes 3 de agosto. Aunque la empresa aún no confirmó la fecha exacta en que comenzarán los trabajos, el objetivo es completar el desmonte antes del período de lluvias intensas previsto entre septiembre y octubre.

La decisión se basa en los pronósticos meteorológicos que anticipan precipitaciones superiores al promedio y un incremento considerable del caudal del río Iguazú desde el 10 de septiembre.

A diferencia de ocasiones anteriores, esta vez el desmontaje será total para minimizar el riesgo de que una nueva crecida destruya la pasarela, como ocurrió en octubre de 2023, cuando parte de la estructura fue arrastrada por la fuerza del agua y permaneció fuera de servicio durante ocho meses.

 

Con esta medida preventiva, las autoridades esperan reducir el tiempo de rehabilitación del circuito a un máximo de cuatro meses. La reapertura de la Garganta del Diablo está prevista para diciembre, una vez concluyan los trabajos de reinstalación y se garantice la seguridad de los visitantes.

Mientras el circuito permanezca cerrado, el Parque Nacional Iguazú continuará ofreciendo al público los recorridos por los Circuitos Superior e Inferior, que permanecerán habilitados. En julio, el lado argentino de las Cataratas recibió más de 143.000 visitantes y Puerto Iguazú registró una ocupación hotelera promedio del 83 %, reflejando la fuerte demanda turística de la región. En contraste, del lado brasileño no será necesario desmontar las pasarelas, ya que su ubicación ofrece mayor protección frente a las crecidas del río.