El expresidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) cuestionó los compromisos firmados con Atome y advirtió que el Estado paraguayo podría terminar pagando una compensación pese a que la empresa no habría invertido capital propio en el país.

El ingeniero Pedro Ferreira, expresidente de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), se refirió al Aviso de Controversia notificado por Atome PLC al Estado paraguayo, y cuestionó la forma en que las autoridades paraguayas comprometieron al país con la empresa británica en el marco del Proyecto Villeta.
«Para que se entienda bien, ellos van a demandar al Estado paraguayo básicamente sin haber puesto un peso en Paraguay, solamente porque nuestras autoridades le han firmado cuanto papelito de esperanza hubiera por ahí», afirmó Ferreira.
«Es mejor perder 20 que perder 500»
El exjerarca de la ANDE planteó un escenario hipotético para ilustrar el riesgo económico del reclamo. «Supongamos que Atome consiga, por ejemplo, 20 millones de dólares de compensación, que ya sería un absurdo. El Estado paraguayo le va a tener que pagar de tu bolsillo, de mi bolsillo, de nuestro bolsillo», sostuvo, y remarcó que esa eventual erogación sería responsabilidad «de todos los que firmaron cuestiones con Atome en todo este tiempo». «Es mejor perder 20 que perder 500», resumió.
Dudas sobre la inversión declarada
Ferreira puso en duda la cifra de US$665 millones que Atome asegura haber invertido en el proyecto. «Ese está en el papel. ¿Dónde está el gasto de 665? Ya compraban la maquinaria, ¿dónde está?», cuestionó. Aun así, reconoció que la empresa está en su derecho de reclamar: «Ellos tienen todo el derecho del mundo de reclamar Atome».
La firma pública del acuerdo
El expresidente de la ANDE recordó que el compromiso con Atome se formalizó en un acto público, durante una reunión de presidentes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Según relató, el contrato de préstamo se firmó ante los asistentes, con aplausos, y —de acuerdo con su versión, que planteó con la salvedad de «si no me equivoco»— con la presencia del presidente de la República y de funcionarios entre los que mencionó a Fernández Valdovino.
«Recibió un aplauso sin fijarse de que esto era inviable para el Paraguay, de que no le podemos regalar energía eléctrica por 15 años, energía que nosotros vamos a necesitar y que ya no va a haber disponible en esa época», sostuvo. Para Ferreira, esa «irresponsabilidad» del Gobierno «tiene nombre y apellido», y advirtió que, si el Estado pierde el reclamo, luego debería recurrir judicialmente contra quienes firmaron los acuerdos: «Cuídense los que firmaron», afirmó.
Una tarifa «menor a lo que hoy se paga por Itaipú o Yacyretá»
Ferreira aportó un dato sobre las condiciones originales del contrato: según su versión, Atome buscaba una tarifa de US$25 por megavatio durante 15 años, sin reajuste, un valor que —afirmó— resultaría menor al que Paraguay paga actualmente por la energía de Itaipú o Yacyretá, incluso con subsidio. «¿Te imaginas cuando no íbamos a tener la energía para darles? ¿Se imaginan por lo que nos hubiesen demandado a todos los paraguayos?», planteó, al señalar que el país «se salvó» de una demanda mayor por no haber llegado a firmar el contrato definitivo.
Solo una notificación, por ahora
El paso dado por Atome equivale, por el momento, a una notificación previa. Si no se llega a un acuerdo en el plazo previsto, la empresa podría recurrir entonces a un arbitraje internacional.