Fiscalía sospecha que el exdirector de la Penitenciaría Martín Mendoza de Emboscada ordenó hacer desaparecer celulares

30/10/2026 16:59

La fiscal Fabiola Sosa se refirió a la causa que se sigue contra el exdirector de la Penitenciaría Martín Mendoza de Emboscada, Pablo González, imputado por la supuesta frustración de la persecución y ejecución penal y actualmente en prisión preventiva.



Tras la fuga de dos reclusos de la Penitenciaría de Máxima Seguridad Martín Mendoza, en Emboscada, la fiscalía inició averiguaciones. Detectaron que un funcionario se retiraba del penal con un bolsón y, tras darle seguimiento, constataron que estaba cargado con teléfonos celulares que pertenecerían a los reclusos.

La fiscal Sosa explicó que actualmente se investiga a quiénes pertenecen los dispositivos y que los peritos ya trabajan en la extracción de información para lograr su identificación. Fueron incautados 12 dispositivos tecnológicos —11 celulares y una tablet—, que habrían sido recolectados de varios módulos del penal.

El tiempo del peritaje dependerá de los modelos de los celulares y podría extenderse entre uno y dos meses. En total, suman más de 20 los dispositivos incautados, incluyendo los entregados por el exdirector y los guardias intervinientes el día del procedimiento.

Sosa aclaró que, si bien tener un celular no constituye un delito para un interno, sí representa una prohibición del reglamento penitenciario. La investigación busca determinar por qué el exdirector tenía conocimiento de esa situación y por qué la permitía. Señaló que, si se logra probar que González fue quien proveyó los dispositivos y que estos se utilizaron para la continuidad de crímenes o delitos, podría ser considerado cómplice.

Esa calificación implicaría ampliar la imputación en su contra, que hasta el momento es por la supuesta frustración de la persecución y ejecución penal, aunque todo dependerá de la verificación de la información con evidencias concretas.

La fiscal informó que entre los reclusos que utilizaban estos dispositivos habría personas vinculadas al caso A Ultranza Py. También cuestionó la distribución de internos dentro del penal, al señalar que en el Módulo 7 se encontraban personas privadas de libertad que, por su perfil de alta peligrosidad, deberían estar en el Módulo 8 de máxima seguridad. Sobre la situación del Módulo 7, explicó que la nueva estructura del penal no permite la existencia de muchas comodidades.

No se encontraron celdas vip como las que se veían anteriormente, aunque sí ciertos beneficios como ventiladores y radios, que en ese contexto podrían ser considerados privilegios. Las celdas no cuentan con enchufes, por lo que los internos modifican los ventiladores y les colocan una suerte de cargador. Sostuvo que evidentemente entregaban los dispositivos a los guardias para que los carguen.

Consultada sobre si personas privadas de libertad como el pastor José Insfrán y Alexandre Gomes habrían utilizado los celulares incautados, no lo descartó.