Julio Cáceres, entre el amor y el agradecimiento infinito al Olimpia

19/05/2026 17:00

Julio César Cáceres tiene con Olimpia una historia maravillosa. Debutó como profesional en Para Uno, en el 2000, y dos décadas después puso fin a una carrera extraordinaria, también vestido con la franja azabache.



“Prácticamente, es el club en el donde nací y me formé. Yo me sacrifiqué para tener esa oportunidad, y la tuve con grandes futbolistas históricos del club, (que me enseñaron) el significado que tiene el club, que ha ganado prácticamente todo en nuestro fútbol”, señaló durante una charla exclusiva con el Equipo D10.

Para el Emperador, “ganar cosas importantes” con el Decano “fue algo único”. Después de levantar títulos como jugador, también lo repitió como DT del plantel.

EN SOLITARIO. En plena pandemia del covid-19, colgó los botines. “Mi retiro fue al término de la pandemia, pero no pude compartir con la gente, pero creo que fue en el momento justo”, aseguró.

Cáceres tomó la Reserva, ganó experiencias en el cuerpo técnico de Néstor Gorosito y luego tomó la dirección del equipo, tras la destitución del entrenador argentino.

“Tener esa oportunidad de dirigir al club en donde te iniciaste, en donde ganaste la Copa Libertadores, la Recopa y torneos, y volver a campeonar como entrenador, la verdad que si digo en palabras será poco, el agradecimiento es infinito”, manifestó.

Remarcó que el Franjeado “es un club demasiado importante y exigente”, pero él y su cuerpo técnico respondieron a la confianza de la directiva “ganando títulos”. En su primer ciclo tras la línea de cal, ganó Copa Paraguay y la Supercopa Paraguay (2021) y el Torneo Clausura (2022).

ESCUELA ODD. En otro momento, Cáceres se recordó de Osvaldo Domínguez Dibb, el legendario presidente de Olimpia, que dejó una huella imborrable en la institución.

“El agradecimiento al presidente, que aparte de ganar todo, nos inculcó la forma de encarar, cómo era el pensamiento del club. Por eso, el Olimpia ha ganado muchas cosas, hay una escuela que no debería terminar nunca, es de la raíz del club”, remarcó.

Consultado sobre cómo era ODD, Cáceres no dudó al afirmar que el Tigre no se valía solo del dinero para motivar a sus jugadores. “Osvaldo siempre nos incentivó también con palabras, te hacía creer lo que buscaba el club, que nosotros teníamos que tener historia grande en el club”, afirmó.

LA LIBERTADORES. Sobre el Olimpia del 2002, que ganó la Libertadores por última vez, dijo que el equipo “era una familia”, y “nunca se achicaba” en la cancha.

“Se formó un grupo muy importante. Déficit íbamos a tener muchos, pero a la hora de competir era único. Se entregaba por el grupo, por la camiseta. Nunca pensamos en achicarnos, nunca nos sentíamos chicos, éramos grandes con la camiseta”, sentenció.