El senador cartista Gustavo Leite rechazó las críticas de que su gestión como embajador en Estados Unidos no tuvo resultados y citó sus acciones. Indicó que además se dedicó a pensar y dedujo que hay que recortar los gastos superfluos porque “se acabó la plata” del Estado

En su primer día como senador luego de ejercer el cargo de embajador de Paraguay ante Estados Unidos, el cartista Gustavo Leite refutó que en sus 11 meses de gestión no haya realizado labores en beneficio del país y presentó a cada uno de los legisladores un resumen de sus acciones.
“Intentamos poner en alto el nombre de Paraguay”, manifestó antes de mencionar que visitó a 15 legisladores de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos y de los dos partidos, tanto el Republicano como el Demócrata.
“Ahora saben que Paraguay es un país que quiere tener una relación de socio con Estados Unidos, eso no había ocurrido nunca”, aseguró.
Del mismo modo, indicó que próximamente, fruto de su trabajo, llegarán las inversiones, exportaciones y acuerdos culturales con universidades de élite de Estados Unidos y que se tomará “la libertad” de decir que “lo inició Leite como embajador”.
Además, el senador afirmó que aparte de todo este trabajo, pudo darse el tiempo de pensar. “Mi tiempo en EEUU le dediqué a pensar”, expresó.
Producto de esto, pudo concluir que el Estado debe invertir en educación y salud y no aumentar impuestos porque lo que se necesita es revisar el presupuesto público, que está “acogotado”.
Para decir que ya no hay plata, eligió parafrasear a Winston Churchill y dijo que “se acabó la plata, ahora hay que pensar”, para eso, propuso hacer un recorte de USD 400 millones en gastos superfluos y remitirlos a salud.
Finalmente, presentó una proyección en la que citó medidas a adoptar como propuesta para mejorar el gasto público, por ejemplo, saldar la deuda flotante en vez de bicicletear porque si no se soluciona, “a la oposición le va a explotar la bomba” si gana en 2028; también citó transparentar el uso de combustible, reglas claras en el uso de energía, promover el uso de gas y electricidad, penas máximas para la corrupción, seguridad jurídica para el campo y transparencia de los fondos de las ONG.
La ex senadora Desirée Masi respondió que Leite hizo un relato sobre el problema financiero del Estado como si fuera una novedad y afirmó que los que crearon el problema no pueden ser ahora la solución.
“Se acabó la plata dice Leite como si fuese un filósofo. La oposición hace dos años en esta legislatura y la anterior, desde décadas atrás, venimos advirtiendo y denunciando de la ficción de la macroeconomía, el déficit fiscal maquillado y la bicicleta de la deuda feroz del modelo. Pontifican, pero siguen defendiendo y, más que nada, gozando ellos y solo ellos (la élite económica y política del Paraguay) de las mieles del sistema que crea desigualdad y exclusión y condena a la mayoría de los paraguayos. Quienes crearon y alimentan el problema nunca serán la solución”, sentenció.