Lluvia de insultos en la Corte brasileña dilata virtual investigación a De Moraes

16/09/2026 17:26

Insalvable. El Tribunal Supremo del Brasil tocó fondo ayer con fuego cruzado entre magistrados. Crisis. A raíz del clima enrarecido, se postergó el debate para definir el futuro del juez aliado de Lula



SAN PABLO

El Tribunal Supremo del Brasil se convirtió ayer en algo parecido a un ‘ring’ de boxeo, con cruce de insultos, acusaciones y gritos entre sus integrantes, en medio de una crisis interna sin precedentes en el máximo tribunal.

El Supremo se preparaba para discutir si autorizaba una investigación contra el magistrado Alexandre de Moraes por su relación cercana con Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master y acusado de estar detrás del mayor fraude financiero de la historia del país.

Pese al esfuerzo del presidente del Tribunal, Edson Fachin, por avanzar en el debate, la sesión se vio inmersa –nada más al empezar- en sendas cuestiones de orden, condimentadas con una buena dosis de insultos.

 

 

De Moraes, famoso por liderar la condena por golpe de Estado contra el ex presidente Jair Bolsonaro (2019-2022), tomó la palabra para cargar contra la supuesta subjetividad de su colega André Mendonça.

Mendonça reveló hace dos semanas un informe policial con mensajes comprometedores entre De Moraes y el banquero Vorcaro, en los que este último le pedía información sobre investigaciones en su contra.

“Tengo testigos”, dijo ayer De Moraes sobre los supuestos abusos del colega, a quien acusó de “estar al servicio” de aquellos que trataron de dar un golpe de Estado en 2022 bajo las órdenes de Bolsonaro.

Mientras tanto, Mendonça, nombrado por Bolsonaro al Tribunal, exclamaba "¡mentira, mentira!” o decía que ni se molestaría en responder.

Luego fue el turno de Gilmar Mendes, aliado de De Moraes, de acusar a Mendonça a pleno pulmón de ser un “aprendiz de hechicero”, un “indecente” y de “no merecer respeto”, al querer favorecer a un bando en los comicios de octubre.

“Es evidente la conducción electorera de las investigaciones, personas decentes no hacen eso”, atacó Mendes.

Mendonça, también con tono exaltado, saltó de nuevo al ‘ring’ para tachar a su colega de ser “liviano”.

“No me apunte con el dedo, que no soy cualquiera”, amenazó.

La sesión extraordinaria de la víspera en el Supremo se programó precisamente para decidir si se abría una investigación contra De Moraes, a quien Vorcaro pidió protección y hasta le consultó, días antes de ser detenido, si debía abandonar el país, según la investigación.

En este contexto, el fiscal general de Brasil, Paulo Gonet, negó cualquier relación de cercanía con Vorcaro y, acto seguido, se desató otra bronca entre los jueces André Mendonça y el decano de la corte, Gilmar Mendes, quien salió en defensa del fiscal general.

“No existe ni tuve relación de proximidad con Daniel Vorcaro”, dijo Gonet en una breve intervención ante el pleno de los magistrados.

El fiscal general se pronunció al respecto de las insinuaciones de Mendonça, quien sugirió que no compartió las informaciones de la Policía Federal con el Ministerio Público porque Gonet era citado en la investigación.

El juez en cuestión se refirió a un intercambio de mensajes recogido en los autos entre Vorcaro y el abogado Ciro Soares, quien al parecer hacía de puente entre el banquero y Gonet.

Gonet, sin embargo, minimizó el contenido de esos mensajes y dijo que no tienen “ninguna relevancia jurídica”, en la que fue la “única” -aseguró- comunicación indirecta entre ambos, que tildó de “brevísima” y “banal”.

Admitió, además, que solo coincidió personalmente con Vorcaro en un evento con otras autoridades en abril de 2024.

“Esto sí que es una frivolidad: un sujeto investido de sentimiento policial. ¡Es impresionante la desfachatez de ese sujeto!”, dijo el juez Mendes en alusión a Mendonça.

“¡La desfachatez es su excelencia. Respéteme; aquí no hay lugar para lloriqueos!”, exclamó Mendonça.

Tras este nuevo embate, Flávio Dino, otro de los jueces del Supremo, pidió suspender la sesión, que ha vivido escenas de extrema tensión entre los magistrados de la máxima instancia judicial del país.

“No tenemos condiciones para deliberar. El clima va de mal en peor”, lamentó Dino antes de pedir la suspensión de la audiencia, que se retomará en un plazo de 90 días.

Plató electoral inesperado

A dos semanas de las elecciones, la crisis interna del Supremo domina la campaña y es un tema recurrente en los discursos de los candidatos presidenciales. La carrera electoral dio un giro inesperado con el escándalo del Banco Master, el mayor fraude financiero del país, cuyos tentáculos alcanzan al Supremo Tribunal.