Luego del ascenso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, tuvo un impacto notable en el negocio de los traficantes de personas, conocidos como «polleros» o “coyotes”, en la frontera entre México y Estados Unidos.

Según informes recientes, el costo para los migrantes que desean cruzar la frontera ha aumentado significativamente, llegando hasta los 140,000 pesos mexicanos por persona.
Antes de la reelección de Trump, los polleros cobraban entre 2,000 y 8,000 dólares por el cruce, pero tras su victoria en las elecciones, los precios han escalado a entre 7,000 y 15,000 dólares por persona.
Esta subida de tarifas es atribuida a la promesa de Trump de endurecer las políticas migratorias, incluyendo el uso del ejército y la declaración de una emergencia nacional para fortalecer la seguridad fronteriza.