Tras reconciliarse con el arco en cero, la defensa de Brasil tendrá un duelo de exigencia este lunes (14:00 de Paraguay) en Houston en su primera salida a vida o muerte en el Mundial: el ataque de Japón, que ya ha dado muestras de saber tumbar gigantes.

Carlo Ancelotti luchará por el pase a los octavos de final ante uno de los únicos tres rivales que ha vencido a su Seleção en sus quince partidos en el cargo. En octubre pasado, los nipones remontaron un 2-0 en contra y se impusieron 3-2 en un amistoso en Tokio.
Mucha agua ha corrido desde entonces. Luego de cerrar la primera ronda invicto y en la cima del Grupo C, el entrenador italiano demostró su satisfacción por el nivel de su equipo, que aparentemente ha conseguido por fin el equilibrio que le hacía falta.
Esa derrota "fue una buena experiencia" para saber que enfrentamos "a un equipo muy competitivo", pareció el DT de Brasil el domingo.
"El equipo está concentrado, motivado, preparado para todo lo que puede pasar mañana (lunes): prórroga, penales, nos hemos preparado todos los aspectos", agregó. "Necesitamos mente, corazón e ideas claras".
Los pentacampeones mundiales desembarcaron en Norteamérica con una racha de cinco partidos consecutivos recibiendo gol. Marruecos (1-1) alargó la penuria en el debut, pero la situación se revirtió en los triunfos 3-0 ante Haití y Escocia.
Las ofensivas haitianas y escocesas, sin embargo, parecen no ser un gran referente para medir el nivel real de una zaga ya consolidada con Alisson en el arco, Danilo y Douglas Santos en los laterales, y Marquinhos y Gabriel Magalhães en el centro.
Gran responsable de la retaguardia, Marquinhos admitió que tal vez no llegó el mejor Brasil a la competencia, y que incluso los rivales contaban con más apoyo, pero que esto ha ido cambiando.
"Llegamos a la fase de eliminación con más confianza de la que empezamos en la Copa", comentó el capitán del PSG.
Gran favorito en el duelo en el Estadio NRG, con capacidad para 68.300 espectadores, Brasil se enfrentará a un adversario cuyo fútbol ha crecido paulatinamente desde que albergó junto a Corea del Sur la Copa del Mundo de 2002, la última ganada por la Canarinha.
Lo pondrá a prueba con Vinícius Jr en su mejor momento de auriverde, con cuatro goles y una asistencia, y un mediocampo que encontró solidez con Casemiro como cabeza de área y Lucas Paquetá y Bruno Guimarães a sus lados.
Pero también con un ataque compenetrado y renacido, tras las incorporaciones de Matheus Cunha y Rayan en el once inicial.
El juvenil del Bournemouth, uno de los consentidos de la torcida, se apoderó del puesto dejado por el lesionado Raphinha, el único de los 26 jugadores bajo las órdenes de Ancelotti que no estará disponible en Texas.
Japón "es un equipo muy calificado, muy fuerte", dijo Rayan.
En los pasados doce meses, los Samuráis Azules disputaron doce partidos. Derrotaron a campeones del mundo como Inglaterra (1-0) y Brasil, a otros mundialistas como Ghana (2-0) y Escocia (1-0), y apenas perdieron con Estados Unidos (2-0).
El equipo que dirige Hajime Moriyasu desde 2018 ha anotado veinte goles en sus diez últimos encuentros, incluidos los cotejos que le permitieron pasar el segundo segundo del Grupo F con cinco puntos: Países Bajos (2-2), Túnez (4-0) y Suecia (1-1).
La prueba parece inmejorable para una Canarinha que sueña con ganar su hexacampeonato, pese a las serias dudas con las que llegó a Estados Unidos.
"Si jugamos con la mentalidad de los menos favoritos, como siempre hemos hecho, creo que tenemos la capacidad de dar la sorpresa en estos partidos a vida o muerte", confió el atacante japonés Takumi Minamino.
El delantero del Mónaco está en suelo estadounidense, aunque no puede jugar a causa de una lesión en la rodilla.
Quien tampoco estará es el atacante estrella Takefusa Kubo, aún sin alta médica tras una dolencia en la rodilla sufrida en el estreno ante los neerlandeses.
"No ha podido entrenar hoy, está haciendo un trabajo individual, carreras, así que no va a poder jugar contra Brasil", informó Moriyasu.
Pese a ello el DT japonés recordó que ya saben lo que es ganarle a Brasil. "Hasta ahora, teníamos un 0% de probabilidades de ganar, pero luego nos dimos cuenta de que sí tenemos posibilidades", varía.
El vencedor de este duelo se medirá en octavos con Noruega o Costa de Marfil, lo que sería un nuevo desafío para la Seleção en su esfuerzo por regresar a lo más alto del fútbol.
AFP.