Familia vive minutos de terror durante asalto tipo comando en Ciudad del Este

10/11/2025 08:24

Una familia de la Fracción San Jorge del barrio 23 de Octubre, vivió 15 minutos de terror en la madrugada del domingo, cuando cuatro hombres armados con fusiles y encapuchados irrumpieron violentamente en su vivienda, buscando una suma de dinero que no existía. El hecho ocurrió alrededor de las 2:20, según el informe de la Subcomisaría 4ª.



Las víctimas, Edgar Ángel Aquino Ramírez (37), comerciante, y su pareja Amalia Andrea Rivas Bustamante (34), maquilladora, se encontraban en la casa junto a su hija de 10 años cuando escucharon el estruendo del portón metálico siendo derribado por un automóvil, presuntamente un Chevrolet Cruze blanco sin chapa, utilizado por los atacantes.

Los cuatro hombres, con pasamontañas y armados con fusiles, se hicieron pasar por policías e ingresaron a la vivienda a golpes y patadas. Según relató Amalia Rivas, los asaltantes buscaban desesperadamente una suma de dinero, aparentemente basados en una información errónea.

“Nos gritaban que entreguemos la plata, pero no teníamos nada. Solo queríamos proteger a nuestra hija”, contó la mujer, aún conmocionada.

Al verse acorralados, Edgar Aquino decidió refugiarse con su familia en una habitación, cuya puerta cerró con llave. Desde el interior, realizó disparos intimidatorios con un revólver de su propiedad, lo que habría hecho desistir a los delincuentes, quienes finalmente huyeron sin llevarse nada.

Cámaras de seguridad del lugar captaron el momento en que uno de los hombres, con fusil de guerra, patea la puerta principal antes de ingresar. En las imágenes también se observa el vehículo en el que se dieron a la fuga tras el fallido intento de robo.

Personal policial acudió tras una llamada al Sistema 911. En el lugar, constataron daños importantes en el portón y la puerta principal de la vivienda. El caso fue comunicado a la agente fiscal de turno, abogada Cinthia Leiva, y la investigación está a cargo del Departamento de Criminalística y del Departamento de Investigaciones de Delitos. “Pensamos que no íbamos a salir con vida. Fueron los 15 minutos más largos de nuestras vidas”, expresó la víctima.