Sucesión de reveses. Polémicas, conflictos familiares y disputas judiciales golpean al político.

La candidatura de Flávio Bolsonaro, principal aspirante opositor para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, atraviesa un momento complicado como consecuencia de riñas familiares, fallos judiciales y sospechas sobre su relación con un banquero encarcelado.
El último revés que ha recibido el senador se ha producido este lunes, cuando la Corte Suprema le ha prohibido visitar a su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra en arresto domiciliario por intento de golpe de Estado, durante 90 días. El juez Alexandre de Moraes tomó esa determinación después de que Flávio leyera el sábado pasado una carta de su padre en una transmisión en directo por redes sociales.
Flávio acusó al juez de interferir en el proceso electoral que culminará con los comicios de octubre.
ELECCIONES. La primera vuelta de los comicios, prevista para el 4 de octubre se perfila como un mano a mano entre Flávio Bolsonaro y el actual presidente Lula da Silva, en busca de su cuarto mandato no consecutivo.
La carta de Jair Bolsonaro fue un llamamiento a la unidad frente a la división de su familia y aliados en torno a la contienda electoral, el otro punto de fricción en la campaña de Flávio.
Esas desavenencias las hizo públicas Michelle Bolsonaro, esposa de Jair, madrastra de Flávio.
En unos inusuales videos divulgados el 24 de junio a través de sus redes sociales, Michelle Bolsonaro acusó a Flávio de “humillarla y maltratarla” en medio de sus diferencias por las negociaciones con un partido político en el estado de Ceará.
Daniel Vorcaro y el conocido como ‘escándalo del Banco Master’ constituyen otro frente abierto para Flávio Bolsonaro y también han impactado negativamente en su intención de voto.
En mayo pasado, el portal Intercept Brasil reveló que el senador negoció con Vorcaro, a través de su ya extinto Banco Master, un cuantioso patrocinio destinado a producir una película sobre su padre titulada Dark Horse.